Trastornos de la percepcion

Trastornos de la percepcion gy diegojesusgarbus 1 110R6pF 16, 2011 20 pagcs LOS TRASTORNOS DE LA PERCEPCION Autores: M. A. Cunquerella Benavent, J. F. Pérez Prieto, M. Hernández Viadely F. Bellver Pradas Coordinador: L.

Rojo Moreno, Valencia La senso- percepción es una de las funciones psicológicas que más interés tiene, desde el punto de vista psicopatológico, y esto es así, porque funciona a manera de puente o comunicación permanente del hombre con el mundo de los «objetos» exteriores (Seva, 1979) Pinillos, en 1975, la definió como una aprehensión de la realidad a través de los sentidos; un proceso ensocognitivo en el que las cosas se hacen manifiestas, como tales, en un acto de experiencia.

Es importante remarcar que la percepcion constituye un proceso constructivo en el que el sujeto desempeña un papel activo y, en función de su experiencia, estado físico y afectivo inter reta da forma a las sensaciones procedentes de los ó choa, 1990) PACE 1 or20 La sensación sería el nte Sv. ipe to procedente de la pri estaría constituida p o caliente, fino o rug r_ii e la percepción erceptivo. No ades: por ej. frío 82) (1).

Para que estas sensaciones adquieran un significado, a nivel cortical (áreas e proyección sensorial secundaria) se produce un proceso de selección y reorganización de la información, mediante una eliminación de lo irrelevante, en función de los contenidos experienciales previos. Sims en 1988 (7), define las tres condiciones que se requieren para que una percepción pueda tener lugar. Primero, que el sujeto sea capaz de distingu to nex: page distinguirse perfectamente y en oposición del objeto de percepción.

En segundo lugar, el Yo perceptor se debe encontrar en un movimiento de aproximación hacia el objeto; este movimiento puede ser físico (acercarse para oír, ver, ler… ) o mental (el pensamiento se desplazará de otras áreas de contemplación hacia el objeto). por último, el objeto debe presentarse como un «reto» para ser explorado. Esto es, que sea diferente de otros objetos de percepción que se presentan en el mismo tiempo o espacio y, por tanto, que se constituya como un claro objeto capaz de ser percibido.

TRASTORNOS DE LA PERCEPCION Siguiendo la división clásica de Jaspers (2), vamos a separar las alteraciones perceptivas en los siguientes apartados: 1 . Anomalías de la percepclón. 2. Caracteres anormales de la percepción; y 3. ercepciones engañosas. ANOMALIAS DE LA PERCEPCION. Trastornos de la intensidad Existiría un fracaso de los mecanismos reguladores del umbral sensitivo. Puede alterarse tanto en sentido positivo como negativo. En sentido positivo, tendríamos la hiperestesia o percepción acentuada: seria el aumento extraordinario de intensidad de captación de la percepción.

Aparece en numerosos procesos (migraña, estados tóxicos como la resaca tras la ingesta de alcohol, depresión,… ). En estos casos no hay una mejoría en la percepción sino que existe una disminución para el umbral de dolor en el que una ensación pasa a ser molesta (Ej. : sonidos, luces,… ). En otras ocasiones, como las experiencias de éxtasis, puede aparecer una hiperestesia visual: los colores parecen más intensos o vívidos. Pueden suceder en las intoxicaciones con LSD, en la manía y, menos habitualmen 2 OF vívidos.

Pueden suceder en las intoxicaciones con LSD, en la manía y, menos habitualmente, en el aura epiléptica. En el sentido negativo estaría la hipoestesia o percepción embotada: por el contrario, aquí habría una reducción de la intensidad de captación del mundo de las percepciones, pudiendo llegar en su axima expresión a la anestesia. Existen hipoestesias orgánicas, por lesiones de las vías u órganos sensoriales, y psicógenas. Nos vamos a referir a estas ultimas. Algunos enfermos neuróticos son incapaces de captar determinadas informaciones sensoriales.

También se pueden inducir mediante sugestiones hipnóticas a sujetos susceptibles de la población general. Añadamos que siempre que se dé una focalización de la atención hacia un determinado objeto del campo de la conciencia, éste suele hacerse hiperestésico mientras que el resto de objetos se convierten en hipoestésicos. Así se comprende que un soldado apenas sienta el dolor de las heridas mientras se encuentra luchando, pero aparezca en toda su intensidad cuando cesa la batalla. Está descrita la hipoalgesia en los esquizofrénicos.

En general, toda la gama sensorial suele estar disminuida en las depresiones: todo se vuelve gris, insípido, monótono,… Traslaciones de la calidad de las sensaciones Cambios en el brillo, intensidad o color de los objetos percibidos se han descrito en la intoxicación con mescalina o digitálicos. Cambios en la forma percibida aparecen en ocasiones en lesiones del lóbulo parietal. En la micropsia los objetos parecen más pequeños que su tamaño real; en la macropsia, mayores; y en la dismegalopsia, mayores por una parte que por la otra. Estos fenómenos aparecen en estados dismegalopsia, mayores por una parte que por la otra.

Estos fenómenos aparecen en estados agudos orgánicos, epilepsia, muy raramente en la esquizofrenia, y ocasionalmente en neurosis. Con mescalina, las partes del cuerpo pueden aparecer como cortadas o separadas en el espacio. Sensaciones anormales simultáneas (contaminación perceptiva o aglutinación) Consiste en la asociación simultánea de dos sensaciones reales. Se trata de una forma alucinatoria de sinestesia, en las que ciertas percepciones nos evocan otras de distinto sentido; ejemplo: sonidos con colores. Aparecen de forma normal en un tercio de los niños y en un 10% de los adultos.

Las sensaciones anormales simultáneas fueron descritas, sobre todo, en la esquizofrenia; serían en realidad alucinaciones que tienen lugar sólo en función de una determinada percepción real. Si éstas se producen en la misma modalidad sensorial, se trataría de alucinaciones funcionales (Ej. : Oir voces sólo mientras está funcionando la lavadora; y oyendo, al mismo tiempo, el uido de la lavadora y las voces); en el caso de que el estímulo perceptivo produzca la alucinación en otra modalidad sensorial, se trataría de alucinaciones reflejas (Ej. El paciente que dice: «Puedo notar su escritura en forma de un dolor punzante en mi estómago»). Escisiones de la percepción Este raro fenómeno se describe en algunas alteraciones orgánicas, como la intoxicación por mescalina, también en la esquizofrenia. El paciente es incapaz de formar los lazos habituales entre dos o más percepciones de diferente modalidad sensorial. Las sensaciones, aunque de echo estén asociadas, parecen estar muy separadas, incluso en conflicto. Ej. : U aunque de hecho estén asociadas, parecen estar muy separadas, incluso en conflicto. Ej. Un paciente que está viendo la TV y experimenta un sentimiento de competencia entre las percepciones visuales y auditivas, que incluso pueden llevarle mensajes diferentes, incluso contradictorios. CARACTERES ANORMALES DE LA PERCEPCION- La percepción está siempre acompañada del afecto que, en razón de nuestras experiencias personales, puede ser un sentimiento de familiaridad o extrañeza, de alegr[a o tristeza, de proximidad o lejan[a. Este es usualmente apropiado, y por tanto no es consciente. Sin embargo cambios en dichos sentimientos pueden presentarse como síntomas.

Extrañeza perceptiva En esta alteración, lo percibido es reconocido, a nivel consciente, como familiar, pero es «vivido» subjetivamente como algo completamente nuevo, extraño o irreal. No se encuentran alterados ni los elementos de la sensación, ni la aprehensión de su significado, ni el juicio de la percepción en su conjunto; sólo el sentimiento de familiaridad o reconocimiento que acompaña a la percepción. Puede manifestarse de varias ormas: desrrealización, sentimiento de irrealidad del campo perceptual («Todo parece muerto, como en una película, falso,… «).

Estos fenómenos pueden aparecer en diversos trastornos: ansiosos, depresivos, esquizofrénicos, epilépticos… Entrañabilidad perceptiva Al contrario que en el caso anterior, aquí se da un anormal sentimiento de familiaridad en todo lo que el paciente percibe. Es frecuente, en pacientes maniacos o que están bajo los efectos de los psicodislépticos, que afirmen poseer una capacidad de penetración sobre las personas e incluso sobre las cosas, qu s OF firmen poseer una capacidad de penetración sobre las personas e incluso sobre las cosas, que les hace abarcarlas en profundidad y tornarlas en algo «conocido», «propio», «familiar». ercepción cambiada del tiempo El sujeto puede sentir que su percepción del tiempo ha cambiado de manera que éste parece discurrir muy lento, muy rápidamente o cambiar su «tempo». Puede parecer que el tiempo se ha detenido por completo. Los pacientes deprimidos sienten a menudo que el tiempo se ha enlentecido, que transcurre pesadamente, aunque cuando miran atrás, a algún periodo anterior, parece que hubiera asado rápidamente. Los pacientes maníacos, por el contrario, son especialmente propensos a sentir que el tiempo fluye con gran rapidez.

Anormalidades muy extrañas en la percepción del tiempo se dan en la esquizofrenia, donde puede parecer p. ej. que de repente se detiene completamente y después arranca de nuevo, o su periodicidad puede cambiar frecuentemente y de manera impredecible. También se producen alteraciones en la percepción del tiempo en sujetos neuróticos y en síndromes orgánicos. PERCEPCIONES ENGAÑOSAS. Ahora vamos a repasar diversos fenómenos en los que, a diferencia de los anteriores, el ujeto llega a percibir objetos irreales que son de hecho nuevas percepciones, incluyen: las ilusiones, las alucinaciones y las pseudoalucinaciones.

Ilusiones Son percepciones reales, pero adulteradas y deformadas por el sujeto que las recibe. Es decir, en la ilusión el objeto de la percepción sirve, únicamente, para que sobre él se construya uno nuevo, merced a la elaboración que nuestra mente realiza sobre la realidad dada. Buena parte del proceso perceptivo normal conlleva 6 OF nuestra mente realiza sobre la realidad dada. Buena parte del un cuantum de ilusorio, ya que nuestra wsión de la realidad o es imparcial sino una versión personal e individualizada.

Normalmente se describen tres tipos de ilusión: Ilusión de acabado o del «linotipista» Suelen darse con frecuencia en la vida ordinaria; al leer un libro, p. ej. los defectos de imprenta son rellenados por nosotros, y son raramente percibidos. Con ello se demuestra el principio de «cierre» de la psicología de la Gestalt: ante la imposibilidad de registrar todos y cada uno de los detalles del mundo objetivo, y siendo siempre nuestro campo de atención muy reducido, tendemos a percibir figuras completas y de un odo integrado, viendo complementado por nosotros cualquier detalle que rompiera la totalidad de la forma.

Ilusiones afectivas Es un estado afectivo especial el que determina su producción. Un niño asustado en la oscuridad puede ver en las sombras de la habitación personas amenazantes. Durante el periodo de duelo es frecuente reconocer a la persona muerta entre la multitud. Pareidolias Ocurren en una proporción importante de la gente normal aunque el fenómeno puede verse exacerbado mediante drogas simpáticomiméticas. Su apanción es más frecuente en los niños que en los adultos. Consisten en imágenes creadas por nuestra imaginación trabajando sobre elementos de la realidad, en cierto modo amorfos o imperfectos.

Son las imágenes que nos parece ver en los contornos y claroscuros de las nubes, sobre las manchas y desconchones de la pared, en el test de Roschach… No suelen ser indicativas de patología psiquiátrica. Si bien los dos prim test de Roschach… No suelen ser indicativas de patología psiquiátrica. Si bien los dos primeros tipos de ilusiones, de acabado y afectivas, desaparecen con el aumento de la atención, en el caso de las pareidolias, éstas se vuelven más intrincadas detalladas cuanto más nos fijamos en ellas.

Imagen y parásita Ambas aparecen en estados de fatiga, en ciertas intoxicaciones por drogas y otros cuadros de etiología orgánica, aunque pueden no tener ningún significado patológico. La imagen consecutiva aparece cuando cesa un est[mulo que ha sido mantenido durante mucho tiempo y dura unos pocos segundos. Se produce por un agotamiento de los receptores periféricos. Suele ser un «negativo», es decir, tiene las características opuestas de la sensación anterior y aparece en el campo exterior. Ej. l estudiante que tras haber estado leyendo durante horas sigue iendo letras en la oscuridad. La imagen parásita, a diferencia del fenómeno anterior, aparece en el espacio interior. Se puede producir también por un fenómeno de cansancio, en situaciones con un gran impacto emocional y en los trastornos obsesivos. Tiene mayor duración y puede estar más distanciada de la percepción original, que en el caso de la imagen consecutiva. Es fija y autónoma, y puede aparecer también en forma de «flash-back», tras haber pasado por una experiencia traumática.

Imágenes eidéticas Se encuentra a caballo entre la percepción y la imaginación. Se trata de imágenes intuitivas y subjetivas, pues son condicionadas centralmente como las imaginaciones, sin excitación del órgano sensorial, pero que aparecen en el espacio exterior, como las percepciones, siendo además sensibles y corporeas como aparecen en el espacio exterior, como las percepciones, siendo además sensibles y corpóreas como si interviniesen los órganos de los sentidos. Poseen evidencia objetiva, pero son condicionadas por el sujeto.

Estos fenómenos son frecuentes en la infancia, comienzan a disminuir a los 15-16 años y sólo un 7% de los adultos muestran fenómenos eidéticos. n ejemplo sería el de ciertos pintores que, a voluntad, pueden evocar un cuadro o imagen, viéndolo con perfecta claridad frente a ellos. En algunas personalidades histéricas o muy sugestionables también se puede dar; sería éste el caso de pseudoapariciones religiosas o de tipo paranormal. Pseudoalucinaciones También llamadas alucinaciones psíquicas.

Son una forma intermedia entre la imaginación y la alucinación. Se diferencia de esta última, en que la percepción de un objeto inexistente, con conciencia de realidad por parte del sujeto, se lleva a cabo dentro del espacio interno del ujeto y no en el mundo exterior. Se captarían no con los órganos de los sentidos sino con el «ojo interno» (Jaspers, 1975) (2). La pseudoalucinación tiene, por tanto, una objetivación psíquica pero no espacial. Pueden ser auditivas o visuales.

Existe bastante controversia acerca de su significación y definición, según las diferentes escuelas. Cada vez se concede menor importancia a su diferenciación respecto a las alucinaciones. Alucinosis Se trata de una percepción sin objeto, al igual que la alucinación; pero a diferencia de ésta, el juicio de realidad está conservado. El sujeto e da cuenta de lo patológico de la percepción y la critica. Aparece en algunas intoxicaciones por drogas, como la mescalina, el LSD. Alucinaciones Aparece en algunas intoxicaciones por drogas, como la mescalina, el LSD…

Alucinaciones Son fenomenológicamente hablando, el tipo más signlficativo de percepción engañosa. De toda la psicopatología de la percepción son el fenómeno mejor estudiado. Esquirol, 1838, define la alucinación como percepción sin objeto. Jaspers (2), las distingue de las ilusiones en cuanto que son «percepciones corporales engañosas, que no han surgido de percepciones reales por ransformación, sino que son enteramente nuevas», y también las distingue de los fenómenos oníricos porque «se presentan junto y simultáneamente a las percepciones reales».

Más recientemente, Slade, 1976, exige tres criterios para poder llevar a cabo una definición operativa: 1 . -Experiencia perceptiva en ausencia de estimulo externo; 2. -Experiencia perceptiva que tiene la completa fuerza e impacto de una percepción real; 3. – Experiencia perceptiva que es inesperada, ocurre espontáneamente y no puede ser controlada fácilmente por el sujeto perceptor. Subjetivamente una alucinación es indistinguible de una ercepción normal.

La única señal, para el sujeto que la padece, de que se trata de una alucinación es la imposibilidad de compartir su experiencia con los demás, aunque, a menudo el sujeto desarrolla explicaciones delirantes para justificar este hecho (Rojo Sierra, 1980) En resumen, la alucinación presenta todas las características de una percepción normal: complejidad, estabilidad, intensidad, corporeidad y localización en el campo sensorial, sin embargo, se produce sin la existencia de un objeto real y con convencimiento de su realidad por parte del sujeto que la sufre, lo que implica la no conc