Salarios vencidos. precauciones para calcularlos.

Salarios vencidos. Precauciones para calcularlos. Cuando un trabajador obtiene laudo favorable, en un juicio laboral en el que solicitó la reinstalación con motivo del despido injustificado que dijo haber sufrido, tiene derecho entre otras prestaciones, al pago de los salarios vencidos (caídos), desde la fecha en que se suscitó el despido, hasta que se lleve a cabo la ejecución del laudo. Así lo establece el artículo 48 de la Ley Federal del Trabajo, que dispone: “El trabajador podrá solicitar ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, a su elecció el trabajo que PACE 1 orfi desempeñaba, o que

II mporte de tres meses de salario. Si en el juicio corresp de la rescisión, el tra to View nut*ge el patrón la causa además, cualquiera que hubiese sido la accion intentada, a que se le paguen los salarios vencidos desde la fecha del despido hasta que se cumplimente el laudo. ” Esta prestación, que debe ser cubierta por el patrón condenado, suele ser muy costosa; lo cual puede incluso agravarse, si la autoridad laboral incurre en el error de calcular su monto, con base en un salario superior al que el trabajador en realidad percibía.

Es común que el trabajador, al formular su demanda laboral, rgumente que durante el tiempo en que existió la relación de trabajo, percibía un salario menor a aquél que le correspondía, conforme a las actividades que desarrollaba dentro de la emoresa. Es decir. en estos casos. el trabaiador actor oretende las labores que desempeñaba, eran propias de un puesto de mayor categor(a, y que no obstante ello, percibía un salano menor al de las personas que formalmente tenía asignado aquel puesto dentro de la empresa.

No obstante las manifestaciones que en ese sentido pueden realizarse en la demanda, los salarios vencidos que el patrón ebe cubrir con motivo del laudo condenatorio, tienen que ser calculados con base en la remuneración que realmente percibía el trabajador en el momento en que se interrumpió la relación laboral, y no con base en el salario que, según el propio trabajador, debió percibir con motivo de sus actividades.

En efecto, la reinstalación por despido injustificado, es equivalente a la acción de cumplimiento de la relación laboral; esto implica que el trabajador pretende que la prestación de servicios continue, como si el despido no hubiera existido. Por tanto, si el trabajador obtiene laudo favorable, el patrón está bligado a reinstalarlo en el puesto que tenía y pagarle los salarios como si la relación no se hubiera interrumpido, en los mismos términos y condiciones que se pactaron originalmente.

Por ende, el importe de los salarios caídos, cuando se demanda la reinstalación por despido, debe fijarse con la cuota diaria y demás prestaciones que el patrón venía cubriendo al trabajador por sus servicios cuando estaba laborando, pues como ya se expuso, el ejercicio de la referida acción implica que la relación entre los contendientes subsista para todos los efectos legales.

Si se toma en consideración que el patrón debe pagar al trabajador los salarios caídos, tal como si el vínculo labor consideración que el patrón debe pagar al trabajador los salarios caídos, tal como si el vinculo laboral no se hubiera interrumpido y en las mismas condiciones en las que dicha prestación fue pactada; resulta lógico que el monto que deba considerarse para el cálculo de dicha prestación, es aquél que venía percibiendo el actor de manera ordinaria como pago de sus servicios.

En el supuesto de que se demostrara que el salario percibido por el trabajador durante el tiempo en que estuvo laborando, ue menor a aquél que percibían otras personas que al parecer desempeñaban labores similares, ello no llevarla a concluir de manera automática, que el actor debió percibir un salario igual, ni mucho menos que los salarios vencidos deban calcularse con base en dicho monto.

Esto es así, pues para poder condenar al patrón al pago de salarios caídos, adicionando a ellos diferencias salariales en favor del trabajador, no sólo se requiere la comprobación de que existía tal diferencia de salario entre el que disfrutaba el inconforme y el que percibía algún otro empleado, ino también se necesita demostrar que ambos desempeñaban el mismo trabajo en cuanto a cantidad y calidad, con una jornada y condiciones de eficiencia también iguales, como lo exige el articulo 86 de la Ley Federal del Trabajo, que dice: “A trabajo igual, desempeñado en puesto, jornada y condiciones de eficiencia también iguales, debe corresponder salario igual. En todo caso, corresponderá al actor la carga de probar que sus labores, en relación con las de las personas con quien se comparó, comparten las características anotadas; para lo cual, se requ 31_1f6 on quien se comparó, comparten las características anotadas; para lo cual, se requerirá en la mayoría de los casos, el ofrecimiento de la pericial, prueba idónea para poder dilucidar el grado de complejidad técnica de las laborares que desempeñaba el trabajador, así como la calidad con que lo realizaba, en comparación con los demás trabajadores a los que pretendió asimilarse. Así pues, los “salarios vencidos” que el patrón debe absorber con motivo del laudo condenatorio, tienen que ser calculados sólo con base en la remuneración que realmente percib[a el trabajador n el momento en que la relación laboral se vio interrumpida; y no con base en el salario que, según su apreciación, se merecía. or otra parte, no debe perderse de vista que cuando se demanda la reinstalación, los salarios vencidos que en su caso deben cubrirse, no tienen naturaleza indemnizatoria, pues esto último sólo se presenta, cuando el trabajador decide terminar con la relación laboral; por ende, el salario que debe tomarse en cuenta para el pago de los “salarios caldos” cuando el trabajador solicita la continuación del vínculo laboral, no puede inclulr prestaciones que sólo se generan cuando ese vinculo se ompe (como por ejemplo, la prima de antigüedad), pues el pago de prestaciones de esa naturaleza, sería incongruente con la pretensión de continuidad expresada por el propio trabajador. Conforme a lo que ha sido expuesto, se concluye que cuando un trabajador obtiene la reinstalación con motivo de un despido injustificado, los salarios vencidos que le serán cubiertos, deben ser calculados con la cuota darla y las prestaciones que vencidos que le serán cubiertos, deben ser calculados con la cuota diaria y las prestaciones que real y ordinariamente percibía cuando estaba activo; sin incluir aquellas de naturaleza ndemnizatona, que sólo deben pagarse en casos de terminación de la relación laboral.

Finalmente, no debe perderse de vista, que cuando el trabajador demanda por separado el pago de alguna de las prestaciones que conformaban el salario que percibía de manera ordinaria, entonces esa prestación ya no podrá ser considerada para integrar el cálculo de los salarios vencidos, pues de incluirse, el patrón absorbería un doble pago respecto de esa prestación. En relación con los temas que han sido abordados, resulta ilustrativa la jurisprudencia 2a. /J. 37/2000, sostenida por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, del rubro y texto siguientes: “SALARIOS CAÍDOS EN CASO DE REINSTALACIÓN. DEBEN PAGARSE CON EL SALARIO QUE CORRESPONDE A LA CUOTA DIARIA PREVISTA EN EL ARTÍCULO 82 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO MAS TODAS LAS PRESTACIONES QUE EL TRABAJADOR VENÍA PERCIBIENDO DE MANERA ORDINARIA DE SU PATRÓN. cción de cumplimiento de contrato implica que la relación entre los contendientes subsista para todos los efectos legales, si se determina la injustificación del despido, por ello, seria contrario a estos efectos que se pretendiera que dentro de los componentes el salario, cuando se demanda reinstalación, se incluyera la parte relativa a la prima de antigüedad y otras prestaciones que aparecen cuando se rompe la relación laboral, dado que el pago de éstas son incongruentes con la continuaclón del vinculo juridi relación laboral, dado que el pago de éstas son incongruentes con la continuación del vinculo jurídico, de ahí que los conceptos que deben considerarse para fijar el importe de los salarios vencidos deben ser aquellos que el trabajador percibía ordinariamente por sus servicios, donde se deben incluir, además de la cuota iaria en efectivo, las partes proporcionales de las prestaciones pactadas en la ley, en el contrato individual o en el colectivo respectivo, siempre que éstas no impliquen un pago que deba hacerse con motivo de la terminación del contrato individual correspondiente, porque el derecho a la reinstalación de un trabajador, cuando es despedido de su empleo, no sólo debe ser física, sino jurídica, lo que implica el restablecimiento o restauración del trabajador en los derechos que ordinariamente le correspondían en la empresa, dicha restauración comprende no únicamente los derechos de que ya disfrutaba antes del espido, sino los que debió adquirir por la prestación de su trabajo mientras estuvo separado de él, entre los que se encuentran los aumentos al salario y el reconocimiento de su antigüedad en ese lapso, sin embargo, es importante considerar que si el trabajador, en su demanda reclama por separado el pago de alguno de los componentes del salario que ordinariamente venía percibiendo, tal prestacón ya no vendría a engrosar los salarios caídos o vencidos porque, de ser así, ese componente se pagaría doble. (Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, tomo XI, Abril de 2000, página 201 )