Psicologia

Psicologia gy magaliirais 110R6pR 16, 2011 g pagos El término inconsciente es el más popular del psicoanálisis, hasta el punto que identifica al psicoanálisis mismo. Los psicoanalistas prefieren explicar el inconsciente como una dimensión de lo psíquico, radicalmente diferenciada de la conciencia aunque vinculada con ella, o también con las expresiones verbales del sujeto que se infiltran a través del discurso. La idea del inconsciente llega al psicoanálisis a través de dos caminos_ la filosofía y la psicología de la época.

En síntesis, se podr4(a oncebir lo inconsciente como una degradación de la conciencia. Esta idea se encuentra ilustrada en la ya famosa metáfora de la linterna : . La zona central de la luz es la representación de la conciencia ; la zona de progresiva degradación de la luz se identifica con lo inconsciente. to nex: page Freud a partir de un cualquier representa n n _ presente en nuestra ncien embargo, puede volv como otra consecue org de r lo inconsciente : puede estar arecer.

Y, sin del recuerdo , no sensorial. Esto equivalía, para Freud, a que dicha representación o elemento abía estado latente ( no explicitado a nivel consciente), y este hecho era una dimensión del inconsciente. Un sujeto es sometido a un estado hipnótico durante el cual se le da una orden cualquiera : por ejemplo que beba agua. Acto seguido, se se le despierta y es invitado a explicar lo que recuerda. En este momento, la persona realiza la orden recibida en estado hipnótico, es decir, beber agua.

Interrogado sobre el motivo de esta acción, manifiesta que no lo sabe, aunque trata de justificarla de una manera obvia ; porque tenía sed. Sin embargo, la explicación de la acción descrita anteriormente no stá en la sed, sino en la orden de beber agua ( de la que el sujeto no tiene conciencia porque es incapaz de recordar). La conciencia sólo retiene beber agua ; la orden y la figura del hipnotizador permanecen en el inconsciente.

Consciente, preconsciente e Inconsciente De al experiencia anteriormente relatada Freud extrajo diversas conclusiones : La conciencia es sólo una parte de lo ps[quico (parte visible), peor en ella no se pueden encontrar respuestas a muchos de nuestros actos – hay representaciones que, en un momento dado, no son conscientes ( no están en la conciencia), pero pueden devenir n conscientes. A este consciente Freud le dará el nombre de precosciente. – existe un novel inconsciente que nunca llega a la conciencia ( la acción de ordenar en el ejemplo).

El inconsciente sólo se abre paso a la conciencia a través de asociaciones, como por ejemplo los sueños, los actos fallidos (equivocaciones u olvidos en la realización de cualquier acción), los lapsus y los síntomas. A este tercer nivel Freud le da el nombre de inconsciente. Según la teoría psicoanalítica, las representaciones del inconscien el nombre de inconsciente. Según la teoría psicoanalítica, las representaciones del nconsciente tienen la particularidad de incidir de manera declsiva en la Vlda psíquica del sujeto (neurosis) ; son eficaces.

Para los psicoanalistas, los síntomas propios de la neurosis o la psicosis son el efecto de algo que el sujeto no conoce, pero la suficientemente eficaz como para contrariar la misma voluntad. Piénsese en un síntoma como el insomnio, en que el propósito consciente de dormir, se ve obstaculizado por alguna preocupación inconsciente. En función de lo expuesto , la vida psíquica no tiene su centro emisor en la conciencia del hombre, en su raclonalidad. Y como n consecuencia de ello se produce un desplazamiento del interés del estudio hacia lo inconsciente para determinar las leyes y mecanismos de su funcionamiento.

Según Freud , el hombre a sufrido un triple descentrenamiento. En primer lugar y como consecuencia de los descubrimientos en el campo de la fisica y la astronom(a, la Tierra dejó de ser el centro del universo ; con el Evolucionismo, el hombre mismo paso a formar parte del reino animal ; el descubrimiento del inconsciente resto a la conciencia su importancia como centro regulador de la actividad psíquica. El Desarrollo Libidinal El psicoanálisis emplea el término de pulsión ( impulso que tiene a la consecución de un fin) para el estudio del comportamiento humano.

Antes de seguir adelante convendría aclarar las diferenclas que existen entre la pulsión y diferencias que existen entre la pulsión y el instinto. Los instintos tienden a una finalidad predominante biológica, mientras que la relación entre la pulsión y el instinto. Los instintos tienden a una finalidad predominante biológica , mientras que la relación entre la pulsión y el objeto que la promueve es extremadamente variable. La pulsión es un impulso que se inicia con una excitación corporal (estado de tensión), y cuya finalidad última es precisamente la supresión de dicha tensión.

Hay dos tipos de pulsiones, la pulsón sexual o de la vida y la pulsión de la muerte. Para el psicoanálisis el impulso sexual tiene unas acotaciones muy superiores a lo que habitualmente se considera como sexualidad , al tiempo que introduce la diferenciación entre sexualidad y genitalidad : si todo lo genital es sexual, no todo lo sexual es genital. La libido es la energ[a que pone en marcha la pulsión sexual , y puede presentar diferentes lternativas según esté dirigida a los objetos ( libido objetal), o bien se dirija al propio Yo (libido narcista).

El psicoanálisis establece una serie de fases a través de las cuales se verifica el desarrollo del sujeto. Desde el punto de vista de dichas fases, los conflictos psíquicos – y su posibilidad de resolución- dependerán del estancamiento de una fase (fijación) o del retorno a una fase precedente (regresión). De ahí que esta teoría implique un concepto dinámico sobre lo psíquico. precedente (regresión). De ahí que esta teoría implique un concepto dinámico sobre lo psíquico. Fase Oral. Comprende los doce-dieciopcho primeros meses.

Esta primera fase libidinosa está relacionada con el placer del bebé en el momento de la alimentación en la que tanto labios como boca tienen un papel preponderante. La satisfacción ligada en un primer momento al acto de comer, adquirirá pronto autonomía, como en el caso del mero chupeteo, y se convertirá a su vez, en el prototipo inicial de toda satisfacción. Fase Oral-sádica Es considerada una segunda etapa de la fase oral , coincidente con la aparición de la dentición y, por tanto, ligada al acto de morder.

Dado que la nueva adquisición tiene un sentido destructivo ( aunque sólo sea implícitamente), da lugar a la aparición del concepto de ambivalencia (relación de amor-odio respecto a un mismo objeto). Fase Anal Se extiende, aproximadamente, entre los dieciocho meses y los cuatro años. La actividad anal adquiere unas connotaciones libidinosas. El ano se constituye en la zona erógena ( fuente corporal de excitación) por excelencia. Otra característica de esta fase es la aparición de la polaridad actividad- pasividad, ligada a la posibilidad tanto de retener como expulsar los excrementos. Fase Fálica.

En este momento, las pulsiones parciales de fases precedentes se concretan en una cierta lo genital. ¿-s la primera organización libidinal del ni al caos de las pulsiones genital. Es la primera organización libidinal del niño respecto al caos de las pulsiones parciales anteriores (orales-anales), que se completará en la pubertad. De la forma específica en que se afronten las distintas fases, dependerán las características psíquicas del sujeto. Desde un punto de vista patológico, las perturbaciones en las distintas fases darán lugar a fijaciones o regresiones, que se traducirán en el dulto en estados de neurosis o psicosis.

Complejo de Edipo. Tiene lugar de manera aproximada, entre los tres y los clnco años. El complejo de Edipo es una de las concepciones mas controvertidas del sistema freudiano. Y según la forma en que el sujeto resuelve este conflicto nuclear aparecerán o no perturbaciones neuróticas posteriores. En cuando a su significado esencial es que el niño se halla situado en una especie de triángulo afectivo con relación a sus padres, de modo que está envuelto en una red de deseos amorosos hostiles con respecto a aquéllos.

Este conflicto puede presentarse bajo os formas : Complejo de Edipo positivo : el triángulo afectivo se resuelve a favor del progenitor de sexo opuesto ; la hostilidad por tanto, será dirigida hacia el progenitor del mismo sexo ( la madre en el caso de la niña y el padre en el caso del varón). complejo Edipo negativo : en esta forma el progenitor del mismo sexo la madre, en el casi de la niña, y el padre en el caso del varón, se convierten en los depositarios del complejo edípico. En su última caso del varón, se convierten en los depositarios del complejo edípico.

En su última etapa, Freud planteó que ambas formas podían arse de forma concomltante en todo sujeto, lo que pasó a denominar con el nombre de complejo de Edipo completo. Según Freud, el Edipo se resuelve por el temor ( la fantasía del varón a ser castrado por su padre Evidentemente, este postulado es radicalmente abstracto. Una manera de explicarlo, lo más sencillamente posible, seria ésta : el padre se interpone en una suerte de entre madre e hijo. Sin embargo el niño percibe que el padre es el sujeto amoroso de la madre (es su rival). Por otro lado también particlpa del afecto de su padre, del que se siente corresponsable.

Este conflicto ira perdiendo fuerza ( es ecir, el niño renunciaré a poseer a la madre), en la medida que el niño se sienta ligado al padre por un fuerte afecto, y por el temor de ser castigado por el De esta manera, la madre deja de ser el todo para el niño, el cual realizara un desplazamiento de sus sentimientos amorosos hacia otros objetos. Freud desatendió los mecanismo de Edipo en el caos de las niñas, para limitarse a afirmar que el complejo de castración ( es decir, el resentimiento por la ausencia del pene) promueve su entrada al complejo de Edipo.

Ciertamente ni siquiera a un nivel simbólico es aceptable este postulado, el cual implica que la isiología distinta de la niña , con respecto al varón, es el núcleo del problema. El mito bblico de la creación de Eva niña , con respecto al varón, es el núcleo del problema. El mito bíblico de la creación de Eva de una costilla de Adán, parece estar implícito en esta concepción , a la que no poca psicoanalistas consideran portadora de resabios machistas. Resolución del conflicto ed(pico.

Siguiendo a Freud, la formas de encarar el Edipo tendrá mucha importancia en la elección del objeto sexual del adulto ( es decir puede condicionar tanto la heterosexualidad como la homosexualidad). El heredero del complejo del Edipo es el Super Yo que representa la conciencia moral ( en parte consciente y en parte inconsciente) del sujeto, así como sus ideales. El Superyó se estructura en oposición al Yó (que se identifica con la conciencia, con el sentido de la realidad).

Otra instancia del mundo psíquico freudiano es el Ello, que constituye el mundo inconsciente de las pulsaciones del sujeto , y por tanto abiertamente opuesto al superyo que, como vimos, representa la sublimación positiva y creadora de los instintos inconscientes. Muy sonoramente, podríamos concluir que toda la teoría sicoanalítica freudiana se basa sobre la supremacía de los instintos o, para ser mas exactos con su terminología, las pulsiones del sujeto, y por tanto abiertamente opuesto al superyo que, como vimos, representa la sublimación positiva y creadora de los instintos inconscientes.

Muy someramente , podríamos concluir que toda la teoría psicoanalítica freudiana se basa sobre la supremac(a de los instintos o, para ser toda la teoría psicoanalítica freudiana se basa sobre la supremacía de los instintos o, para ser mas exactos con su terminología , las pulsiones de naturaleza libidinosa. Éstas constituyen el motor que one en marcha la formación de la personalidad del individuo. ?ste debe superar las distintas fases de evolución pulsional hasta acceder al estado de madurez, en que los instintos primigenios son sacrificados en aras de un desarrollo armonioso de las potencialidades creadoras humanas. Sin desestimar el papel importantísimo de la sexualidad, muchos psicoanalistas posteriores han reprochado a Freud el determinismo que concede a todo lo sexual en la elaboración de su teoría. Si el hombree, al igual que el resto de los animales , es portador de instintos, tampoco es menos cierto que tienen unas ecesidades específicamente humanas derivadas de su propia situación ante la naturaleza.

Y una de ellas es ella afecto , que le ayuda a afrontar situaciones nuevas en un mundo en el que constantemente ha de asumir nuevas situaciones y renunciar a seguridades pasadas La necesidad física que el niño pequeño siente hacia su madre- a esta edad sería prematuro hablar de afecto- se justifica porque ésta es su único asidero frente a un mundo en el que se siente perdido. Es esta necesidad ña que puede justificar, en última estancia el complejo de Edipo, y no un impulso exclusivamente biológico.