Las confesiones de san agustin

Las confesiones de san agustin gy Materolzu ‘IOR6pR 16, 2011 4 pagos No se puede concebir un tiempo anterior a la existencia del mundo. Trascendencia de la eternidad divina. Este cap[tulo nos explica que es imposible pensar en otros tiempos que no hubieran sido posibles haber transcurrido durante los siglos a no ser que Dios los haya realizado. Existe una dificulta para definir el tiempo como; pues aqui se afirma que, sí nada pasase, no habrá tiempo pasado, y que si nada sobreviniese, no habría tiempo futuro, y que si nada hubiese, no habría tiempo presente.

Pero ¿cómo es posible puesto que el pasado ya no es y el futuro no es aun? En cuanto al presente, si fuese siempre presente, ya no sería tiempo, sino eternidad. Lo que nos hace comprender que en realidad ni siquiera podemos decir que un tiem o asea re resentado por un aho o un mes es pre meses, 30 0 31 días r otros meses o días s menos que encontrá dividirse ya en partes ora pe pasa q ros: se dividen en 12 uiere decir que los as No presentes, a iempo que no pueda nismas que sean, eso es lo único que puede llamarse presente.

A menos que, acaso enga alguno la audacia de decir que se puede medir lo que no existe Swlpe to vlew next page existe. En el momento, pues, en que pasa el tiempo, puede ser percibido t medido, que, cuando ya ha pasado, como ya no existe, no puede serlo. Existe una dificultad en este problema porque quien podrá desmentir que Todos aprendimos siendo niños que existen 3 tiempos el pasado, el presente y el futuro. Pero en realidad no es así pues están presentes en las representaciones de nuestra mente. Por ejemplo cuando se cuentan cosas verdaderas como pasadas, las palabras son a partir e las imágenes que mi estan en mi memoria.

También cuando se dice que se ven las cosas futuras, no se ven en si, sino que podemos ver las causas o los signos lo que permite predecir las cosas futuras. Podemos al mismo tiempo criticar el lenguaje sobre el tiempo pues nos dicen que existen 3 tiempos: pasado, presente y futuro. Quizá fuese más propio decir: hay 3 tiempos, presente de lo pasado, presente del presente y presente del futuro. Pues el presente del pasado, es la memoria; el presente del presente, es la visión; el presente del futuro, es la espera.

Pero volvemos a lo mismo otra vez que es la dificultad de medir el tiempo porque pues podemos hacer comparaciones diciendo que ese tiempo es doble con respecto a aquél. Mas ¿Cómo se mide el tiempo presente, si no tiene espacio? se le mide precisamente cuando ¿Cómo se mide el tiempo presente, si no tiene espacio? se le mide precisamente cuando está pasando, porque una vez pasado, ya no se le mide, porque ya no habrá que medir. En el capitulo XXIII nos explica que el tiempo no es el Movimiento porque hay quienes afirman que los movimientos del sol, de la una y de las estrellas eran lo que constituían a los tiempos.

Sin embargo el tiempo mide la duración del movimiento, esto nos quiere decir que cuando un cuerpo se mueve, mediante el tiempo cuento, cuánto dura su movimiento desde que inicia hasta su detención. Mientras leia los capitulos, algo que me llamo la atención, era una confesión de san Agustín, la cual decía «señor ignorando todavía lo que el tiempo es, te confieso, señor, que sé que digo estas cosas en el tiempo, y que ya hace mucho que estoy hablando del iempo y que ese mismo «hace mucho» no es «hace mucho» más que por la duración del tiempo.

Expresaba también que medía pero no sabía que es lo que medra. Medía el movimiento de un cuerpo por el tiempo más no existía una medida fija de tiempo pues todo dependía de cómo se expresaba, si se pronuncia con lentitud o se recita con mayor rapidez. En realidad, es el intervalo precisamente lo que medimos, desde un principio determinado hasta un determinado fin. Después nos explica el cap 3Lvf4 que medimos, desde un principio determinado hasta un determinado fin.

Después nos explica el capitulo XXVIII la memoria la primera frase que dice es «el espíritu espera, atiende, recuerda; de suerte que lo que espera, pasando por lo que atiende, pasa a lo que recuerda. Nos pone un ejemplo cuando cantas una canción conocida, antes de empezar mi espera se extiende hacia toda la canción conjunto por conjunto pero una vez que ha comenzado el conjunto siguiente, los elementos son extraídos de mi espera y se convierten en pasado, mi memoria se extiende hacia ellos y las fuerzas por lo que ya he recitado, hacia la espera por lo que voy a ecitar.

No obstante mi memoria crece mientras la accion avanza y la espera disminuye, hasta que se agota del todo la espera, cuando la acción termina por completo y pasa a la memoria. Y ya para concluir en el capltulo XXX nos pregunta ¿Qué hacia Dios entes de crear el cielo y la tierra? O ¿Cómo le vino a la mente hacer algo, si antes no había hecho cosa alguna? Nos convida a comprender que Dios es antes de todos los tiempos, el eterno creador de todos los tiempos y que ningún tiempo le es coeterno, ni ninguna criatura, aunque alguna esté por encima de los tiempos.