LA POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO

LA POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO 3 Santiago-palacios Martinez I $eopa,1A 09, 2016 1C pagcs 1. LA POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO. 1 El dogmatismo : El dogmatismo supone absolutamente la posibilidad y realidad del contacto entre el sujeto y el objeto. 2. – El escepticismo. (totalmente opuesto al dogmatismo)Mientras que el dogmatismo en cierta forma ignora al sujeto, el escepticismo desconoce al objeto. 3. – El subjetivismo y el relativismo. El subjetivismo y el relativismo son análogos, en su contenido, al escepticismo.

En efecto, ambos niegan la verdad; no en forma directa como el escepticismo, pero í en forma indirecta al dudar de su validez universal. 2. LA POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO. 4. – El pragmatismo : cambia el concepto de la verdad en cuanto que es originado por una peculiar concepción de lo que es el ser humano. Dentro de tal concepción el hombre no es primordialmente un ser especulativo y pensante, sino un ser práctico, un ser volitivo. 5. – El criticismo. El criticismo examina todas y cada una de las aseveraciones de la razón humana y nada acepta con indiferencia 3. ?-l Pragmatismo es una escuela filosófica nacida en los E-stados Unidos a finales del s. XIX por Charles Sanders Peirce y William James. Se caracteriza por la insistencia en las consecuencias como manera de caracterizar la verdad o significado de las cosas. El pragmatismo se opone a la visión de que los conceptos humanos y el intelecto representan el significado real de las cosas, y por lo tanto se contrapone a las escuelas filosóficas del formalismo y el racionalismo. También el pragmatismo sostiene que sólo en la lucha de los organismos inteli Swipe to vlew next page OõHOBneH’-1e npMnoxeHMR Battle. et n: inteligentes con el ambiente que los rodea es donde las teorías y datos adquieren relevancia. Rechaza la existencia de verdades bsolutas, o lo que es lo mismo, significados invariables; las ideas son provisionales y están sujetas al cambio a la luz de la investigación futura. 4. El pragmatismo, como corriente filosófica, se divide e interpreta de muchas formas, dando lugar a ideas opuestas entre sí que dicen pertenecer a la idea original de lo que es el pragmatismo.

Un ejemplo de esto es la noción de practicidad: determinados pragmatismos se oponen a la practicidad y otros interpretan que la practicidad deriva del pragmatismo. Esta división surge de las nociones elementales del término pragmatismo y su utilizaclón. Básicamente se puede declr que, a que el pragmatismo se basa en establecer un significado a las cosas a través de las consecuencias, se basa en juicios a posterioridad y evita todo prejuicio. Que se considere práctico o no depende del considerar la relación entre utilidad y practicidad. . Una mala comprensión del pragmatismo da lugar a generar prejuicios cuando es todo lo contrario. En política se suele hablar de pragmatismo cuando en verdad el pragmatismo politico se basa en prejuicios y apenas observa las consecuencias que no encajen con los prejuicios de base, siendo muchas veces lo opuesto al sentido original del pragmatismo filosófico. . La palabra pragmatismo (pragmatism) proviene del vocablo griego pragma que significa acción.

Para los pragmatistas la verdad y la bondad deben ser medidas de acuerdo con el éxito que tengan en la práctica. En otras palabras, el pragmatismo se basa en la utilidad, siend 20F 10 tengan en la práctica. En otras palabras, el pragmatismo se basa en la utilidad, siendo la utilidad la base de todo significado Ello, Yo y Superyó, son conceptos fundamentales en la teoría del psicoanálisis con la que Sigmund Freud intentó explicar el funcionamiento psíquico humano, postulando la existencia e un “aparato” psíquico que tiene una estructura particular.

Sostuvo que este aparato está dividido, a grandes rasgos, en tres instancias, el Ello, el Yo y el Superyó, que sin embargo comparten funciones y no se encuentran separadas ffsicamente. A su vez, gran parte de los contenidos y mecanismos psiquicos que operan en cada una de estas entidades son inconscientes Origen y diferencias en la terminología [editar] En algunas publicaciones en español se puede encontrar los términos Ello, Yo y Superyó en latín, como Id, Ego y Superego, respectivamente.

Estas formas fueron adoptadas en un principio or James Strachey en su traducción de la obra de Freud al inglés, titulada Standard Edition y publicada entre 1953 y 1974. Los términos originales utilizados por Freud se encuentran en idioma alemán: das Es, das Ich y das Uber-lch — respectivamente, el Ello, el Yo y el Superyó (literalmente sobre yo).

Freud tomó prestado el término “das Es” de Georg Groddeck, un médico alemán por cuyas ideas no convencionales Freud estuvo muy atraido (los traductores de Groddeck traducen el término en inglés como “el Instancias fundamentales [editar] Freud, en su segunda teoría acerca de la estructura del aparato síquico, distingue tres instancias fundamentales: El Ello: Su contenido es inconsciente y consiste fundamentalmente en la expr 0 instancias fundamentales: fundamentalmente en la expresión psíquica de las pulsiones y deseos.

Está en conflicto con el Yoy el Superyó, Instanclas que en la teoría de Freud se han escindido posteriormente de él. [2] El Yo: Instancia psíquica actuante y que aparece como mediadora entre las otras dos. Intentando conciliar las exigencias normativas y punitivas del Superyó, como asimismo las demandas de la realidad, con los intereses del Ello por satisfacer deseos nconscientes, es la instancia encargada de desarrollar mecanismos que permitan obtener el mayor placer posible, pero dentro de los marcos que la realidad permita.

Es además la entidad psíquica encargada de la defensa, siendo gran parte de su contenido inconsciente. [3] El Superyó: Instancia moral, enjuiciadora de la actividad yoica. El Superyó es para Freud una instancia que surge como resultado de la resolución del complejo de Edipo y constituye la internalización de las normas, reglas y prohibiciones parentales. La teoría psicoanaltica fue construida sobre la premisa de que as deseos inconscientes, especialmente los representantes psíquicos de los impulsos biológicos y sexuales, son parte central de la motivación de la personalidad humana.

Freud postuló que los problemas de los enfermos mentales tenían una causalidad psíquica, es decir, fundamentada no en lo orgánico ni en lo hereditario, sino en un retorno en forma de síntomas, de deseos y fantas[as reprimidos, que por su carácter inaceptable, habían devenido inconscientes, manteniendo sin embargo su eficacia psíquica. Freud plantea que los contenidos inconci 40F 10 inconscientes, manteniendo sin embargo su eficacia psiquica.

Freud plantea que los contenidos inconcientes tienen un carácter indestructible y que las representaciones de las pulsiones están permanentemente tratando de abrirse paso hacia la conciencia para lograr algún tipo de satisfacción, aunque sea amenguada o sustituta. Las funciones específicas desempeñadas por las tres entidades no siempre son claras y se mezclan en muchos niveles. La personalidad consta según este modelo de fuerzas diversas en conflicto inevitable. Si bien la idea general de que la mente no es algo homogéneo tiene amplia aceptación, tanto dentro como fuera del campo de a psicología, es también una idea controvertlda.

En particular hay detractores de la teoría de que el psiquismo se divida en estos tres componentes. Ello [editar] El Ello es la parte primitiva, desorganizada e innata de la personalidad, cuyo único propósito es reducir la tensión creada por pulsiones primitivas relacionadas con el hambre, lo sexual, la agresión y los impulsos irracionales. Comprende todo lo que se hereda o está presente al nacer, se presenta de forma pura en nuestro inconsciente. Representa nuestros impulsos, necesidades y deseos más elementales. Constituye, según Freud, l motor del pensamiento y el comportamiento humano.

Opera de acuerdo con el principio del placer y desconoce las demandas de la realidad. Allí existen las contradicciones, lo ilógico, al igual que los sueños. Representa la necesidad básica del ser de cubrir sus necesidades fisiológicas inmediatamente y sin considerar las consecuencias. La necesidad de obtener comida, la agresividad, así como la las consecuencias. La necesidad de obtener comida, la agresividad, asi como la búsqueda del sexo, son respuestas del Ello a diferentes situaciones. El Ello, sin embargo, no es sinónimo de inconsciente.

También las otras dos instancias, el Yo y el Superyó, tienen amplios sectores no asequibles por la conciencia. El Ello tiene una relación estrecha y conflictiva con las otras dos instancias, que se forman, escindiendose del Ello, a partir de la interacción con el medio social (Realidad) y de la decantación del Complejo de Edipo, respectivamente. Para Freud, la mayor parte del Ello es desconocida e inconsciente. Resemorio primero de la energía psíquica, representa la arena en la que se enfrentan pulsiones de vida (Eros) y de muerte (Thanatos).

La necesidad imperiosa de la satisfacción pulsional ige el curso de sus procesos. Sus contenidos inconscientes son de diferentes orígenes. por una parte, se trata de tendencias hereditarias, de determinaciones innatas, de exigencias somáticas, y, por otra parte, de adquisiciones, de lo que proviene de la represión. De forma sucinta, se puede definir al Ello como el reservorio pulsional del hombre. La conquista del Ello, ese núcleo de nuestro ser, para Freud, es facilitada por el psicoanálisis a través del método de la asociación libre.

Yo [editar] El Yo tiene como fin cumplir de manera realista los deseos y demandas del Ello con el mundo exterior, a la vez conciliándose on las exigencias del Superyó. El Yo evoluciona segun la edad y sus distintas exigencias del Ello actuando como un intermediario contra el mundo externo. El yo sigue al principio de realidad, satisfaciendo los impulsos d 60F 10 intermediario contra el mundo externo. El yo sigue al principio de realidad, satisfaciendo los impulsos del Ello de una manera apropiada. Utiliza razonamiento realista característico de los procesos secundarios que se podrían originar.

Como ejecutor de la personalidad, el Yo tiene que mediar entre las tres fuerzas que le exigen: el mundo de la realidad, el Ello y el Superyó, el yo tiene ue conservar su propia autonomía por el mantenimiento de su organización integrada. Aunque en sus escrituras tempranas Freud comparó el Yo con nuestro sentido de uno mismo, en adelante comenzó a retratarlo más como un sistema de funciones psíquicas tales como el examen de realidad, defensa psíquica, funciones cognitivas e intelectuales (síntesis de la información, memoria y similares). Es la entidad que actúa como regulador entre las demandas del Ello y del Superyó.

No es cien por ciento consciente, en particular, los contenidos referentes a las funciones yoicas de defensa son esencialemente inconscientes. Se basa en un concepto realista del mundo para adaptarse al mundo. Casi ejemplificado como un poder o una persona dentro de la mente, que nos presta atencion en todo momento, incluso en nuestras acciones más íntimas, esta observación no es lo mismo que una persecución, pero no esta muy lejos de serlo. Todas las acciones ejecutadas, son analizadas por el Yo y a menudo se les comunica los resultados: “ahora debe decir , ahora deberá salir”. Amenazando con el castigo en esto… ” caso de incumplimiento. El Yo, en su observación nos permite reconocer las acciones que realizamos, la oportunidad de elegir el amino a seguir, y razonar los i que realizamos, la oportunidad de elegir el camino a seguir, y razonar los impulsos que realizábamos con tal de no ceder lugar a la liberación libidinosa, y velar por la integridad general de la realidad. Es el primer paso del reconocimiento, para afrontar las alegrías, culpabilidad o castigo. Superyó [editarl El Superyó es la parte que contrarresta al ello, representa los pensamientos morales y éticos recibidos de la cultura.

Consta de dos subsistemas: la “conciencia moral” y el ideal del yo. La “conciencia moral” se refiere a la capacidad para la autoevaluación, la crítica y el reproche. El ideal del yo es una autoimagen ideal que consta de conductas aprobadas y recompensadas. El Superyó en la enseñanza clásica freudiana es una instancia que no está presente desde el principio de la vida del sujeto, sino que surge a consecuencia de la internalización de la figura del padre como un resultado de la resolución el complejo de Edipo.

Con posterioridad a Freud se ha discutido sobre el origen de la instancia. Melanie Klein, por ejemplo, postula la existencia de un Superyó en el lactante. Para la corriente psicoanalítica que sigue la orientación de Jacques Lacan será en cambio relevante eforzar la idea de Freud acerca del momento del surgimiento del Superyó, otorgándole a la castración, a la resolución del complejo de Edipo y a la función paterna un carácter fundacional del sujeto y de su posición estructural.

La psicología del Yo [editar] Después de Freud, un número de teóricos psicoanal(ticos prominentes comenzaron a trabajar sobre la version funcionalista del Yo de Freud. El mayor esfuerzo fue puesto en detallar las varias funcio 10 la versión funcionalista del Yo de Freud. El mayor esfuerzo fue puesto en detallar las varias funciones del Yoy cómo se deterioran en psicopatología. Varias funciones centrales del Yo- realidad: impulso-control, Juicio, esté probado que afectan la tolerancia, la defensa, y el funcionamiento sintético.

Una revisión conceptual importante a la teoría estructural de Freud fue hecha cuando Heinz Hartmann discutió que el Yo sano incluye una esfera de las funciones autónomas del mismo que son independiente del conflicto mental. La memoria, la coordinación motora, y la realidad-prueba, como ser, pueden funcionar sin la intrusión del conflicto emocional. Según Hartmann, el tratamiento psicoanalítico apunta a ampliar la esfera sin conflicto del funcionamiento del Yo. Haciendo asi pues, que el psicoanálisis facilite la adaptación, es decir, una regulación mutua más eficaz de Yo y del ambiente.

David Rapaport sistematizó el modelo estructural de Freud y las revisiones de Hartmann. Rapaport discutió que el principio central de la teoria freudiana era que los procesos mentales son motivados y formados por la necesidad de descargar la tensiona El trabajo de Freud que clarificaba Rapaport retrató la mente según lo dividido en impulsiones y estructuras. Las impulsiones contienen la energía del liquldo que impulsa una descarga rápida con la satisfacción inmediata de deseos.

Debido a que es raro que los deseos puedan ser satisfechos inmediatamente en la realidad, la mente desarrolla la capacidad de retrasar la satisfacción, o bien, la alcanza a través de los desvíos o sublimaciones. Por lo tanto, la energía de la impulsión es contenida por las de los desvíos o sublimaciones. Por lo tanto, la energía de la impulsión es contenida por las estructuras mentales relativamente estables que abarcan al Yo. Rapaport definió las estructuras como organizaciones mentales con un indlce de cambio lento, lento en comparación con las demás impulsiones de energía.

Arlow y Brenner discutieron que la teoría anterior de Freud de los sistemas conscientes, preconscientes, e inconscientes de la mente deben ser abandonados, y el modelo estructural deber[a ser usado como la única teoría psicoanalítica de la mente. Los autores psicológicos del Yo recientemente se han acercado en un número de direcciones diferentes. Algunos, tales como Charles Brenner, han afirmado que el modelo estructural debe ser abandonado y los psicoanalistas deben centrarse exclusivamente en conflicto mental que entienden y tratan Otros, tales como Frederic Busch, han sofisticado cada vez más el concepto del Yo.

La psicolog[a del Yo se confunde a menudo con la psicología del uno mismo, que acentúa la fuerza y la cohesión del sentido de una persona consigo misma. Aunque algunos psicólogos del Yo escriben sobre el uno mismo, distinguen generalmente a uno mismo del Yo. Definen el Yo como una agencia abarcativa de las funciones mentales, mientras que el uno mismo es una representación interna de cómo una persona se percibe. En la psicología del Yo, el énfasis se pone en entender el funcionamiento del Yo y sus relaciones conflictivas de la identificación, el Superyó, y la realidad, más que al sentido subjetivo de uno mismo