La Penetración Del Capital Extranjero En Venezuela

La penetración del capital internacional en Venezuela: A partir del inicio de la explotación petrolera se abre un nuevo período de la historia venezolana, durante el cual se opera todo un conjunto de transformaciones significativas en los distintos aspectos de la Vida social que han permitido superar el estancamiento característico de la Venezuela agropecuaria y conformar la compleja realidad económica, social, y política de lo que es el país.

El motor fundamental de ese conjunto de cambios es un factor externo: la penetración creciente de nuestro país, por empresas xtranjeras, primero la importación de hidrocarburos, luego en la mineral de hierro y, sucesivamente, en la industria, la agricultura, el comercio, los trans sectores de la econo todos sus efectos a t lo político, a lo ideoló tiene para la historia naciuila„ desde la s las d esiera o, a lo ral. De abarcar todos los al se han expandido e la vida social, a la importancia que prensión cabal del fenómeno de la inversion extranjera.

El fenómeno de la inversión extranjera. Causas. Tipos de inversión Se entiende por inversión, en general, la utilización del capital para obtener un beneficio económico, y por inversiones xtranjeras, aquellas en las que el inversionista es un particular o institución, pública o privada, residente en un país diferente de aquel donde se realiza la operación. Dichas inversiones pueden ser directas o indirectas. La gran concentración de poder de estas empresas les permitió realizar importantes avances tecnológicos, y aumentaron considerablemente su capacidad productiva. roductiva. De allí su necesidad de penetrar en otros países, es decir, de hacerse empresas internacionales y luchar con sus competidores por una gran parte cada vez mayor del mercado mundial. El desarrollo de las empresas extranjeras en nuestros países generaba sueldos y salarios para los trabajadores e impuestos y regalías que cobraban los gobiernos, lo que Incrementaba nuestra capacidad de compra, es decir, aumentaba nuestro increado para los productos industriales creados por las grandes empresas monopolistas. ara mantener y desarrollar sus posiciones dentro del mercado mundial, dichas empresas debían controlar directamente las fuentes mundiales de materias primas que requerían para sus actividades, impidiendo asi que cayeran en manos de sus competidores. or último, la moderna tecnología desarrollada por las nuevas empresas gigantes exigía que fueran ellas mismas las que explotaran directamente dichas fuentes mundiales de materias primas, es decir, que se inicia el dominio de las inversiones directas de capital.

La importancia del petróleo para el imperialismo. Hasta el inicio de la Revolución industrial capitalista, en el siglo XVIII, la humanidad había utilizado la madera como combustible fundamental y la fuerza muscular del hombre y de algunos animales como formas básicas de energía. Uno de los aspectos fundamentales de dicha revolución fue el esplazamiento de la madera por el carbón mineral que hizo posible la operación de las máquinas de vapor y de toda una serie de avances tecnológicos de gran importancia.

Mas tarde, el descubrimiento del motor de combustión interna permitió el desarrollo inusitado de la industria automovilistica, de la navegación aerea y marítima y de la mecani¿ación creciente de la 12 automovilística, de la navegación aérea y maritima y de la mecani¿ación creciente de las actividades productivas. Estos progresos sign’ficaron el desplazamiento del carbón por los idrocarburos como fuente fundamental de energía del mundo contemporáneo.

La primera guerra mundial sirvió para cimentar el prestigio de los hidrocarburos y garantizar su futuro como combustible y fuente de energía. En efecto, dicha guerra fue ganada por las naciones aliadas «sobre un chorro de petróleo», lo que garantizó desde entonces su uso creciente en la industria bélica. De allí, la profecía del comisionado francés de petróleo durante dicha guerra, Henry Berenger: Para 1920 todavía el carbón mineral abastecía el 80% del consumo mundial de energía y el petróleo el 14%.

A partir de entonces el negocio petrolero se desarrolla con una velocidad no conocida por ninguna otra industria, hasta hacer de los consorcios petroleros los más poderosos del mundo cap talista, en virtud de ser la actividad más importante y más lucrativa de la economía mundial contemporánea. Son, precisamente, esos grandes superpoderes económicos mundiales los que van a dirigir la penetración del capital extranjero en Venezuela, donde ejercerán su dominio indiscutible en todos los órdenes de la vida del país durante más de cincuenta años. Que es una conseción?

En economía y en Derecho administrativo, una concesión es el otorgamiento del derecho de explotación, por un período determinado, de bienes y servicios por parte de una Administración pública o empresa a otra, generalmente privada. l_a concesión tiene por objeto la administración de los bienes públicos mediante el uso, aprovechamiento, explotación de las instalaciones o la construcción de obras y nuevas termi 30F 12 aprovechamiento, explotación de las instalaciones o la construcción de obras y nuevas terminales de cualquier índole sea marítima, terrestre o aérea de los bienes del dominio público.

Los objetivos de estos negocios radican en proporcionar sewicios esenciales para el público, por ejemplo, la electricidad, el gas, el suministro de agua, la depuración de aguas residuales y las telecomunicaciones. Las concesiones publicas afectan a casi toda la infraestructura de los países desarrollados, ya que requieren grandes redes de distribución integradas, o la coordinación de muchos servicios esenciales como la red nacional del tendido eléctrico.

Muchas concesiones públicas tienen una estructura de costos que se beneficia de la gran escala, puesto que los costos unitarios caen a medida que la red aumenta. Sin embargo, la existencia de estas redes suele provocar que las concesiones públicas se beneficien de un monopolio natural para dar ese servicio en el área donde operan. Penetración del capital extranjero en Venezuela «Venezuela políticamente independiente heredaba el orden de relaciones de la estructura económica y social de la Colonia.

Entre tales, destacábase la vigencia del sistema de tenencia de la tierra en sus formas y relaciones latifundarias que representaban intereses conjuntos de viejos y nuevos propietarios. Los latifundios despoblados construían riquezas yacente. Otro rasgo o fragmento desprendido de la estructura colonial fue la permanencia de la esclavitud — cuya extinción formal fue decretada a mediados del siglo XIX— como relación de explotación que, erigía sobre el trato bestial era negada económicamente en los frutos de su rendimiento.

El de-cho üe propiedad sobre la mano de obra esclava no PAGF40F 12 rendimiento. El de-cho üe propiedad sobre la mano de obra esclava no fue infringido sino constitucionalmente reconocido y también indemnizado cuando, más por razones políticas que sociales. A estas sobrevivencias coloniales se añadían nuevos elementos ue impedían el desarrollo y desembargaban la soberanía económica del país. El comercio y otras actividades terciarias comenzaban a desenvolverse bajo el impulso del capital extranjero.

El capital llegaba procelosamente del viejo continente, pero no para dar forma nacional a los recursos propios de esta tierra, sino para extraer réditos y beneficios que luego transferían a Europa en cantidades cada vez mayores. Así se establecieron en Venezuela casas y agencias comerciales (Boulton, Biohm, etc. ) vinculados a intereses europeos y dedicadas a actividades financieras, crediticias y de corretaje. A través de las citadas casas ocurr[a un proceso de traslación de plusvalía territoriales hacia nglaterra, Alemania y Francia.

A esta situación se agregaba la vigencia de la Ley del 10 de abril de 1834. Aquella Ley favorecía, con la no fijación del tipo de interés de capital, el auge de actividades especulativas que realizaban predominantemente comerciantes y prestamistas extranjeros. Iniciada ya la segunda mitad del siglo XIX la economía venezolana se encontraba en situación de franco estancamiento. Las guerras civiles, con sus borrascas y desvastaciones, acumulaban pobreza ientras las masas desposeídas ni siquiera tenían la seguridad de su pobreza. aís importador de bienes manufacturados y exportador de productos primarios de orden agrícola, padecía con frecuencia los efectos de una balanza comercial desfavorable. En medio de aquella situación, estalla en 1859, la Guerr efectos de una balanza comercial desfavorable. En medio de aquella situación, estalla en 1859, la Guerra Federal o Guerra Larga: cinco años de lucha armada. Contienda prolongada que, entre triunfos y derrotas compartidos, agregaba mayores calamidades a la vida económica y social del país.

El movimiento federalista, alzado en armas contra el gobierno de Julián Castro y los intereses de la oligarquía por él representados fue una explosión popular que le imprimía un contenido social a la guerra con la incorporación de masas campesinas que luchaban por el reparto de tierras y la eliminación de la clase de grandes ya propietarios rurales. Era aquel en esencia, un movimiento agrario —con conciencia no cabalmente organizada— que perseguía cambios revolucionarios en las relaciones y formas de tenencia de la tierra.

Las masas campesinas casi ignoraban todo, pero bien sabían que su miseria erivaba de sus explotadores. Su caudillo, Ezequiel Zamora, proclamaba la igualdad social, el reparto de las tierras entre los hombres del campo, la abolición de los privilegios de clase. El zamorismo, en tanto que conciencia o reacción social contra el orden tradicional, enarbolaba la bandera de la cuestión agraria en la lucha por la liquidación del latifundismo y la transformación del régimen de propiedad territorial existente. Tras el derrumbamiento del régimen oligárquico surgió la Federación.

Pero ésta carecía de fuerza para integrar sus postulados fundamentales en un cuadro de realizaciones orgánicas. A la herencia colonial se añadía la mala administración de la etapa republicana. Esta había transcurrido entre gobiernos que, por inestabilidad y desorganización administrativa, se alternaban entre la tiranía, el nepotismo, 6 2 inestabilidad y desorganización administrativa, se alternaban entre la tiranía, el nepotismo, las irrupciones frecuentes de violencia armada, el falso constitucionalismo.

La estructura económico-social del pa[s, ya culminada la Guerra Federal, permanecía igual, Sin alteraciones sustantivas: subsistía el predominio de las relaciones latifundistas de producción y sus ormas señoriales de dominación que trataban el desarrollo de las fuerzas productivas; persistía el mismo orden de diferenciación social. En cierto modo habla -aumentado la población rural en condiciones serviles de explotación. La situación política que siguió a la Guerra Federal se caracterizó por la influencia determinante de los caudillos militares.

Antonio Guzmán Blanco, llamado el autócrata civilizador, redujo la violencia sacrificando la libertad, organizó la administración pública sin suprimir los privilegios, pretendió romper los vínculos con el pasado sin transformar el régimen de propiedad territorial igente. Su política económica estuvo orientada a estimular tanto las inversiones extranjeras —especialmente inglesas y alemanas— en la construcción de obras de infraestructura (ferrocarriles, caminos, puertos), como las actividades productivas fundamentalmente destinadas al comercio exterior (materias primas de origen agrícola y animal).

Con el gobierno de Guzmán, particularmente, se iniciaba el desarrollo «hacia afuera» de la economía venezolana. Avanzada la segunda mitad del siglo XIX, Venezuela era ya —no obstante su estancamiento relativo— un país con movimiento comercial Inscrito entre las fronteras de la expansión económica de Europa. La economía nacional se orientaba entonces hacia las actividades de producción estimula 7 2 economía nacional se orientaba entonces hacia las actividades de producción estimuladas desde afuera por las exigencias de la expansión capitalista europea.

Venezuela debía concentrar los recursos disponibles —inversiones extranjeras y nacionales— en la producción de materias primas requeridas como Insumes básicos en los centros capitalistas industriales. Como país de economía, tradicional, Venezuela no podía sino dirigir sus energías roductivas hacia el desarrollo del sector primario de exportación —fundamentalmente actividades agropecuarias— y obtener bienes industriales con los ingresos del intercambio exterior.

A fines del siglo XIX, Venezuela mantenía inalterable su condición de país importador de bienes industriales y exportador de productos primarios de origen agrícola (café, cacao). A partir de 1 875 las inversiones extranjeras se concentraban predominantemente en obras infraestructura-les. El financiamiento de las obras públicas (como la construcción del ferrocarril Caracas-Valencia) sólo pudo garantizarse mediante la ontratación de empréstitos internacionales que aumentaron gravosamente el endeudamiento externo del país.

Al finalizar el Siglo pasado, el país se encontraba abrumado. La legislación vigente no establecía límites a los excesos del capital extranjero como tampoco consagraba defensa contra los abusos de la clase explotadora. Al abatimiento social se sumaban las querellas políticas, las ambiciones de poder, los desenfrenos de la fuerza. Fue por esto que Cipriano Castro, tras rápidas victorias sobre los ejércitos gubernamentales, pudo asumir la Presidencia del pars a fines de 1899.

Cipriano Castro poco había hecho por impulsar el desarrollo de las fuerzas productivas y librar al 80F 12 Castro poco había hecho por impulsar el desarrollo de las fuerzas productivas y librar al país del marasmo en que se encontraba a raíz de la última guerra de usurpación. Consorcios petroleros extranjeros realizaban sus primeras inversiones en actividades de exploración y prospección. Antes de culminar la primera década de este siglo, Juan Gómez ya había sucedido en la Presidencia de la República a Cipriano Castro: continuaba con aquél la danza de las concesiones petroleras.

El imperialismo yanqui, con estrategia de moderna conquista, adquirió luego con Gómez los privilegios y las ventajas económicas que no obtuvo con Cipriano Castro. El país no había dejado de ser colonial y ya comenzaba a ser moderno. El capital extranjero orientado hacia las actividades extractivas solicitaba, además de nuevas y mayores concesiones petroleras, un orden sin hostilidades y un régimen de orden. pero Gómez no entendía el orden sin la abolición de las libertades democráticas.

Desde el ascenso de Gómez al poder hasta 191 6, la economía venezolana mantuvo una balanza comercial iscretamente favorable. En 1917 los consorcios extranjeros —ingleses y norteamericanos — iniciaron la explotación comercial de los hidrocarburos en Venezuela. En aquel mismo año, casi al término de la Primera Guerra Mundial, la mitad de la producción petrolera fue destinada a la exportación. Comenzaba entonces la era del petróleo con su carga de conflictos y perturbaciones.

Las repercusiones de la explotación petrolera fueron inmediatas y sensibles. El primer rasgo de transformación de la estructura económica del país localizábase en la composición del comercio exterior: el petróleo asó a constituir la mayor parte de las exportaciones mientras el café y el ca exterior: el petróleo pasó a constituir la mayor parte de las exportaciones mientras el café y el cacao declinaban paulatinamente su participación en las mismas: mientras el valor de las exportaciones petroleras aumentó de Bs. millones en 191 7 a Bs. 649 millones en 1935, el valor conjunto de las exportaciones de café y cacao disminuyó de Bs. 67, millones en aquel año a Bs. 37,6 millones en este otro. En veinte años el país habla cambiado los parámetros naturales de su economía: de país rural o esencialmente agrario se habla convertido en país undamentalmente petrolero. pero la explotación del petróleo por consorcios extranjeros produjo, a cambio de un desarrollo aparente o ficticio, una dependencia mayor, una mediatización más profunda del país.

Mientras más avanzaba la penetración extranjera y más aumentaba la explotación de la riqueza subyacente, mayor era la concentración del poder político en la persona del déspota. Mientras más poder politico centralizaba Gómez, más aumentaba la concentración de la propiedad territorial agraria en Venezuela. Parte de los ingresos derivados de la explotación petrolera fluía al Fisco Nacional como pago de impuestos regulares y ocasionales. Con el aumento de la. roducción de hidrocarburos aumentaba la capacidad fiscal del Estado venezolano. Pero ésta no se tradujo en inversiones que transformase la estructura de la economía conforme a objetivos preciosos de desarrollo, sno principalmente en gastos burocráticos y contractuales que más enriquecían a los usufructuarios políticos del régimen. La demanda de fuerza de trabajo en la industria petrolera y en la construcción de obras públicas realizadas por el Estado, determinó un desplazamiento de la mano de obra 0 DF 12