La Migración

La Migración. Una situación presente. Abordamos ahora esta realidad cercana a muchos hogares nuestros. La migración (o inmigración) internacional es una realidad creciente en las últimas décadas y el proceso de globalización ha acelerado esta tendencia. En la actualidad se cuentan alrededor de 125 millones de migrantes en el mundo (es decir, gente desplazada de un país a otro), de los cuales 80 millones se consideran como migrantes recientes. Este movimiento creciente de hombres, mujeres y niños tiene impactos importantes tanto en los países «expulsores» como en los receptores.

Los impactos de la migración son complejos. Los países en vías de desarrollo se han convertido en exportadores de trabajadores, a menudo vulnerables a la ex Iotacion. Las empresas obtienen SwiFQ to nut buen provecho de es de los salarios en los remesas de divisas e familias son un facto problemas de la bala OFY «ipe next pase adas o así a la contracción tra parte, las dores a sus ución de los e en las economías subdesarrolladas a la vez que amortiguan los problemas sociales y de pobreza extrema.

Rol del Estado La experiencia histórica pasada y presente muestra que la fluidez e los mercados necesita del Estado. Por otra parte, la economí economía no sólo es mercado, también es producción (sin limitarse a lo comercializado). Ello también exige la incidencia del Estado para crear condiciones adecuadas y propiciar una dinámica de crecimiento estable, sustentable y sobre todo con bienestar social. El abrir las economías a la dinámica de la economía mundial no significa necesariamente dejarlas al capricho del mercado internacional.

Además, el libre mercado no existe debido a la presencia de grandes corporaciones que ominan y manejan el mercado. Cuando se habla de abrir mercados en realidad se deja en libertad a esas corporaciones para manejar y dominar los mercados según sus intereses. No existe ninguna experiencia histórica que demuestre que el mercado por si mismo logre los equilibrios generales de la economía, mucho menos la sustentabilidad y justicia social.

El meollo está en abrirse al mundo a partir de proyectos nacionales de desarrollo justos y sustentables conducidos por Estados democráticos y no dejar el futuro del desarrollo únicamente a las fuerzas del mercado. Las economías abiertas necesitan, con mayor razón, regulaciones tanto nacionales como internacionales y un Estado fuerte con capacidad para promoverlas y hacerlas cumplir.

Principios rectores acerca de las responsabilidades económicas y sociales del Estado El Estado es el responsable de conducir una estrategia económica consensada, que lleve al biene es el responsable de conducir una estrategia económica consensada, que lleve al bienestar social, y de políticas sociales que lo refuercen El Estado tiene una tarea ineludible en la creación de condiciones ue favorezcan la competitividad de las empresas nacionales, tanto en el exterior como en el propio mercado interno.

El papel social del Estado requiere que brinde seguridad y servicios públicos y promueva el bienestar de toda persona. Educación. Los estados deben asumir plenamente sus responsabilidades en el financiamiento de la educación, la repartición igualitaria de los recursos, el 46 establecimiento de un curriculum común básico. Debe darse prioridad a la alfabetización y a la formación básica para todos.

Se debe reforzar el acceso a los estudios secundarios superiores para permitir al conjunto de las sociedades del continente americano una plena participación en la «globalización de los conocimientos», sin que ello conduzca a una homogeneización de éstos. El acceso al sistema público de salud debe ser general y no supeditado a tener un empleo formal, ya que en la mayoría de nuestros países el desempleo, el empleo precario y el empleo informal afectan a la mayoría de la población Debe garantizarse el acceso a los servicios públicos de salud de las comunidades y pueblos indígenas, 3 DE 3