Esencia y valor de la democracia

Esencia y valor de la democracia gy rodhcc 110R5pR 16, 2011 Epagcs En el texto de Hans Kelsen denominado Esencia y valor de la democracia, el autor expone su postura a favor de esta forma de gobierno. Como es sabido, esta forma de gobierno es la anttesis de las monarquías o autocracias donde el poder recae arbitrariamente en un solo individuo o grupo de poder, donde imperaban estas formas de gobierno no se podia hablar de ciudadanos, si no de súbditos, los cuales no tenían injerencia alguna en las decisiones que se tomaran en torno al Estado, encuadrando así una soberanía unipersonal.

El autor hace un análisis de la libertad y la igualdad, que son los ideales a los que aspira la democracia, como un proceso gradual, a partir de las revoluciones que ponen fin a regímenes autoritarios en los si los XVIII XIX institu endo dichos principios como una emancipac natural y la social op organización donde sociedad, establecen expresas a personas Ibertad, la or6 producto de una res de determinada elegan facultades ear las regulaciones de la conducta para todo el elemento humano del pueblo; de ello deduzco que la libertad social o política es una libertad restricta pues no se puede ejercer plename

Swlpe to vlew next page plenamente la libertad natural donde existe una convivencia con otros seres humanos que forman parte del Estado pues se caería, muy probablemente, en una trasgresión a los derechos indlviduales del resto de la población.

En cuanto al principio de igualdad, el autor menciona que, de ninguna manera, los integrantes de una sociedad son iguales uno respecto de los otros, el principio de igualdad estriba en que en el momento de una elección para los representantes en común de todo el pueblo, el voto vale exactamente lo mismo, y será uno solo sin importar las caracteristicas sociales, económicas o de deología de cada elector, es decir, un voto de un comerciante valdrá lo mismo que un voto de alguna persona que tenga un estatus más elevado o haya tenido una preparación mejor, en mi opinión, considero que no debería ser así, a pesar de que la igualdad como característica y principio de la democracia, es un medio por el cual se puede ver mermada una correcta elección de los gobernantes, pues puede darse el caso de que un Estado no tenga los medios suficientes para proporcionar una adecuada educación a su población, y por lo tanto estos, al momento de elegir, se irán por aquel candidato que tenga una campaña onde logre empatizar con la mayoría del pueblo, sn importar las propuestas para gobernar, a pesar del principio que reza «el pueb pueblo, sin importar las propuestas para gobernar, a pesar del principio que reza «el pueblo tiene el gobierno que merece», no concuerdo en que una decisión tan importante, como la elección de las personas que conformarán «la voluntad del pueblo» deba ser algo que se tome a la ligera y más si el pueblo, es un pueblo carente de libertad de ideas por falta de conocimiento o preparación. Sin el propósito de profundizar en el dilema de que la igualdad debe imperar como elemento sine qua non de la emocracia, solamente reduciré mi opinión a que no concuerdo con lo que dice Hans Kelsen.

Dichos representantes electos bajo el principio de mayoría, en conjunto se denomina parlamento y en el seno de ellos es donde se toman las decisiones del Estado, mal llamado, la voluntad colectiva, pues desde el punto de vista psicológico, la voluntad se refiere a la exteriorización de los deseos individuales, de un individuo, por lo tanto el hecho de hablar de voluntad colectiva, únicamente se hace alusión a la voluntad que tienen los individuos en el momento de exteriorizar su voluntad de quien os va a representar en el parlamento y posterior al acto de la elección esa voluntad del pueblo se ve desvanecida , pues en los procedimientos parlamentarios, el pueblo no tiene injerencia alguna sobre la toma de decisiones, por lo tanto, tampoco existe un mand 31_1f6 tiene injerencia alguna sobre la toma de decisiones, por lo tanto, tampoco existe un mandato de los electores respecto de el par Parlamento elegido y a la vez no existe una obligación de este de acatar órdenes que emanen del pueblo, se convierte en un órgano colegiado que tiene al mando absoluto la formación de a voluntad decisiva del Estado, siendo un órgano elegido por el pueblo en virtud de un derecho de sufragio general e igual, o sea democrático, obrando a base del principio de la mayoría, tal y como lo expresa el autor en el capitulo respectivo al Parlamento.

Considero que la democracia, por lo tanto no existe y aun mas aplicado a los Estados modernos que tratan de adoptar esa forma de gobierno, pues simplemente se eligen representantes que una vez legitimados como tal, las decisiones que toman, se vuelven propias y sin lugar a duda a favor de ellos mismos o del propio Parlamento. El autor habla en su texto, que la verdadera onsagración de un parlamentarismo «sólido» se dio a partir de finales del siglo XIX y principios del XX, adoptándose como la expresión máxima de la democracia y teniendo como visión la evolución del Parlamentarismo, jurídicamente denominada, la reforma del mismo, donde se pretende hacer un énfasis de los elementos democráticos, dando mayor participación al resto del pueblo. Situación que se lograra, seg democráticos, dando mayor participación al resto del pueblo.

Situación que se lograra, según el autor y su época con una mayor participación del resto del pueblo en las decisiones de Estado, or medio de la institución en las constituciones modernas (de aquella época) de el referéndum y el plebiscito, sin embargo, a mi punto de vista es una situación que ha sido rebasada, en función de que es una visión de un estado socialista, y existiendo pocos regímenes en el mundo con esa tendencia. El autor da un ejemplo, los soviets, a quienes, sus elegidos debían de tener cierta empatía con ellos, realizando plenamente su voluntad, de lo contrario, los electos podían ser destituidos del cargo por quienes los eligieron.

En un estado moderno, dado que la población se a incrementado globalmente, es inconveniente implementar las instituciones del referéndum y el plebiscito puesto que, como dice el autor, el pueblo no es un conglomerado de hombres, sino un cúmulo de actos e ideas individuales y al existir en una proporción considerable, difícilmente se podrá llegar a una decisión unánime donde la mayoría pueda verse beneficiado de tal decisión. El principio de mayoría deberá siempre imperar en una democracla y existen dos acepciones del mismo a mi parecer: 1 . – En el momento de elegir a los diputados, miembros del parlamento, se tendrá que hacer u parecer: En el momento de elegir a los diputados, miembros del parlamento, se tendrá que hacer una división del territorio del Estado en distritos electorales en función de la población y donde exista una persona electa, la cual Será la que obtenga el mayor número de votos en dicha circunscripción.

Esto a diferencia del principio de listas plurinominales como lo menciona el autor, donde la elección se da en función de un partido político y no de una persona, aquel siendo un órgano por medio del cual se accederá al poder, teniendo como característica principal, una identidad de ideas y principios entre sus simpatizantes. El autor enciona que los partidos políticos, no precisamente apoyan o fomentan una democracia porque, al tener una idiosincrasla (diferente respecto de los otros partidos), y al tener como propósito llegar al poder, se estará en un egoísmo, pues la voluntad del pueblo y las múltiples ideas y principios de este se verán quebrantados por el gobierno de una tendencia de pensamiento. 2. – El principio de mayoría, respecto a los procedimientos parlamentarios, es decir, todos aquellos prospectos de decisión que se pretendan tomar, deberán ser sometidos a votaclón y el que obtenga la mayoría de votos es el que deberá de prevalecer.