Escuela y contexto

Escuela y contexto gy julioloco Ac•Ka6pR CI, 2010 20 pagos COBERTURA POTENCIAL COBERTURA REAL DE SERVICIOS AMBULATORIOS DE SALUD EN EL ESTADO DE MÉXICO. EL CASO DE TRES COMUNIDADES MARGINADAS EN ATENCO Y CHALCO Salud Pública Méx 1990; Vol. Indice • Autores • Resumen • Abstract • Introducción • Material y Métodos • Resultados • Discusión • Referencias Autores PACE 1 or20 Patricia Nájera Aguila nfante Castañeda ic. Sv. pe to View Lic. en Soc. , M. en C. , (1) Departamento de s de Salud. Centro de Investigaciones en Salud Pública. Instituto Nacional de Salud Pública. México Resumen Menos de una tercera parte de la población no asegurada de una muestra de usuarios en el Estado de México fue cubierta por los servicios del Instituto de Salud del Estado de México. Esta baja cobertura se dio a pesar de que los servicios estaban disponibles a menos de 2 kilómetros.

El 33 por ciento de la población no asegurada prefirió utilizar otro tipo de servicios en su propia comunidad y el 24 por ciento viajó a localidades mayores para atenderse. Estos resultados sugieren que, para lograr una cobertura adecuada, deben evaluarse periódicamente los patrones de utilización, de tal forma que los servicios puedan atisfacer las necesidades de la población prioritaria. coverage was observed in spite the fact that health services were available within 2 kilometer radius. 3 per cent of the non-insured prefered to utilize other services within their own community, and 24 per cent of them traveled to bigger localities to receive care. These results suggest that to attain adequate coverage, utilization patterns should be investigated so that health services can meet the needs of the target population. Key words: accessibility. coverage. health services, regionalization, utilization Solicitud de sobretiros: Lic. Patricia Nájera Aguilar.

Centro de Investigaclones en Salud pública. Instituto Nacional de Salud Pública. Av. Universidad 1 15, Col. Santa María Ahuacatitlán. CP 62508 Cuernavaca, Mor. , México. Introducción LA COBERTURA DE los servicios de salud con frecuencia se define, se calcula Wo se evalúa empleando indicadores relacionados con la disponibilidad o con la capacidad potencial para cubrir la demanda esperada de la población residente en un área geográfica determinada.

Estos indicadores generalmente se expresan en términos de proporciones entre la productividad de los recursos disponibles la población a cubrir. Sin embargo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) esas proporciones son engañosas, ya que únicamente reflejan la existencia o disponiblidad de los servicios y suponen el otorgamiento homogéneo de atención en iguales condiciones de acceso para toda la población. De ello se desprende la necesidad de sustituir este tipo de indicadores.

Lo más recomendable para definir o evaluar la cobertura es determinar el grado de interacción existente entre los servicios disponibles y I 2 OF la cobertura es determinar el grado de interacción existente entre os servicios disponibles y la población; esto es, determinar la forma y frecuencia en que los servicios son utilizados. 1 En el presente trabajo se estudia la cobertura de dos unidades de atención ambulatoria para población no asegurada del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM).

Se define como población no asegurada a la que declara no tener derecho a los servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) u otras instituciones que otorgan servicios médicos a sus asegurados. El ISEM ha dado una alta prioridad al programa de extensión de la cobertura de los serwcios para población no asegurada, mediante las estrategias de regionalización y fortalecimiento del primer nivel de atención.

La estrategia de regionalización operativa de la entidad define la cobertura regional de sus unidades de primer nivel de atención para población no asegurada, a través de la agrupación de micro- regiones alrededor de cada unidad de salud. Considera, también, tiempos y distancias máximas de desplazamiento, que no se especifican en su documento metodológlco. 2 A cada micro- egión se le asigna un equipo básico de salud denominado Unidad de Atención Primaria a la Salud (IJAPS), o en su defecto una trabajadora comunitaria (PRODIAPS) para cubrir un promedio de 3 000 personas sin seguridad social.

La existencia de algunos problemas en el otorgamiento de servicios, tales como la sobredemanda ola subutilización (a pesar de que en términos de «proporciones» los servicios sean adecuados), se atribuyen subutilización (a pesar de que en términos de «proporciones» los servicios sean adecuados), se atribuyen generalmente alas características culturales y socioeconómicas de la población , eventualmente, a las características organizacionales de los sewicios.

Sin embargo, es importante hacer notar que a nivel local, existen una serie de factores de orden organizacional y geográfico que afectan el acceso de la población a los servicios. Los espacios en que se ubican las unidades de salud no son precisamente uniformes. La concentracion o dispersión de las actividades de la población en el medio fisico produce heterogeneidad regional. Aunado a ello existen obstáculos de carácter físico, como las distancias entre localidades, rios o accidentes topográficos, y otros de carácter administrativo, omo los límites municipales, que dificultan el acceso a los semicios disponibles.

Estos factores deberían considerarse como categorías diagnósticas en el proceso de planeación. Por otro lado, existen factores de carácter social o económico que favorecen el intercambio comercial y de servicios entre localidades de acuerdo con el tamaño, número y complejidad de funclones que desempeñan. 3 Este orden regional se refleja también en la organización de los semicios de salud.

De la misma forma que las actividades sociales o económicas están espacialmente ordenadas, el sistema de alud lo está, siguiendo patrones de distribución que suponen la existencia de diferentes niveles de complejidad en sus funciones. 4 A cada nivel de atención le corresponden, por tanto, funciones y responsabilidades propias, lo que conlleva a fijar el tipo de actividades técn funciones y responsabilidades propias, lo que conlleva a fijar el tipo de actividades técnicas y administrativas y a definir el área de cobertura que tendrán sus programas. Como los centros de alta jerarquía o complejidad tienen más funciones y más especializadas, no presentes en los centros de menor jerarquía, iempre existirá un flujo de población hacia el «centro de gravedad del sistema regional» para obtener aquellos bienes o servicios que no se encuentran en las localidades de la periferia, o que se obtienen y se perciben de una menor calidad. 6 De estas consideraciones se deriva que, como indicador de la dinámica regional, la utilización establece la forma y la magnitud de la interacción entre la población a cubrir y los recursos de salud.

Incorporar la dimensión espacial al análisis de esta interacción permite reconocer las diferencias entre los patrones regionales de utilización y la cobertura regional dministrativamente declarada. El propósito de este trabajo es presentar las estrategias metodológicas para identificar las formas regionales que adoptan estas diferencias. Ello, a través de su ejemplificación en un estudio de casos en las áreas de influencia de dos centros de salud del Instituto de Salud del Estado de México, que cubren tres localidades rurales de acuerdo con la clasificación del propio Instituto.

Material y Métodos El estudio de casos consiste en el análisis de la utilización de dos unidades de primer nivel de la Jurisdicción Sanitaria Texcoco, que ienen una misma clasificación, centros de salud rurales para población dispersa (CSR-D), el mismo horario, el mismo número de médicos y la misma capacidad pote s OF de médicos y la misma capacidad potencial de consulta (cuadro l). En ambos casos la población no asegurada a cubrir representa, aproximadamente, el 50 por ciento del total de población de las localidades. [pic] • El primer caso se refiere a la cobertura asignada al centro de salud de Santa Isabel Ixtapan, cuya sede se encuentra en la localidad del mismo nombre en el municipio de Atenco y que cubre dos micro-regiones: la localidad sede con 2 841 personas in seguridad social, y la micro-región de Nexquipayac con 2520, con un total de 5361 personas a cubrir. • El segundo caso se refiere a la cobertura asignada al centro de salud de Santa Catarina Ayotzingo.

La sede de este centro se ubica en la localidad del mismo nombre, en el municipio de Chalco, y cubre una micro-región donde viven 3 283 personas sin seguridad social. Se partió de la contrastación de dos definiciones de cobertura: la cobertura definida a partir de la disponibilidad y la capacidad para producir servicios, y la cobertura definida por la interacción entre los serwcios de salud y la poblaclón. Se buscaba con ello identificar las diferencias entre los patrones regionales de utilización en el marco de la cobertura regional administrativamente declarada de acuerdo con los recursos disponibles.

Para evaluar la cobertura de servicios de atención ambulatoria, la «interacción semicios-población» se midió a través de la utilización de servicios de atención ambulatoria reportada por la población no asegurada, tanto por enfermedad como para fines preventivos o curativos. Se presentan aquí sólo los casos 6 OF por enfermedad como para fines preventivos o curativos. Se resentan aqui sólo los casos en que habiéndose superado las etapas de identificación de las necesidades de salud y del surgimiento del deseo de atención, se llegó a solicitar y utilizar sewicios de salud.

La informacion para este trabajo se obtuvo de un censo levantado en las 1 055 viviendas de Santa Catarina Ayotzingo y las 1364 viviendas de Santa Isabel Ixtapan y Nexquipayac, como parte de la encuesta de hogares de la investigación sobre «Cobertura y Calidad de la APS» levantada en el Estado de México en los meses de mayo y junio de 1988 y que abarcó 13 comunidades de este Estado con una muestra total de 9 1 38 hogares. La metodología y el diseño general de la investigacón puede consultarse en otros documentos del proyecto. En cada vivienda se realizó un muestreo aleatorio del total de personas que utilizaron algún tipo de servicio de salud, dentro de los 15 días previos al levantamiento de la encuesta. El total de población seleccionada para este trabajo fue de 574 individuos. De ellos, se eligieron sólo los usuarios que no contaban con derecho a seguridad social, ya que representan grupos de atención prioritarios para los servicios del Instituto de Salud del Estado de México.

De esta forma, la población no asegurada en muestra* fue de 99 individuos para Santa Isabel Ixtapan, 82 para Nexquipayac y 68 para Santa Catarina Ayotzingo, con un total de 249 usuarios sin seguridad social de las tres localidades bajo estudio. * Este total representa sólo a los usuarios en muestra; sin embargo, al comparar el total de usuarios con los usuarios en muestra se encontraron distribuc muestra se encontraron distribuciones muy similares por edad, sexo y localidad de atención, controlando en ambos casos por el tipo de institución utilizada.

La mayor diferencia, que asciende a cinco puntos porcentuales, se presentó entre los menores de cinco años, específicamente en el grupo de los que no se atendieron en el ISEM. El periodo de referencia (15 días previos al día de la entrevista) fue determinado a partir de estudios previos de validez y la confiabilidad de la información sobre las características de accesibilidad, la ubicación de los lugares de atención y las preferencias de la población. Las estrategias metodológicas para medir estas variables fueron: 1 . Aplicación de preguntas referentes a las prácticas de utilización e servicios de salud de primer nivel y su ubicación. 2. Codificación de los domicilios de los lugares de atención según el catálogo de localidades de la entidad. 3. Ubicación cartográfica de las localidades codificadas (en la cartografía temática elaborada por el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, escala 1:50 000). 4.

Medición de las trayectorias lineales de viaje desde la localidad de residencia hasta la localidad de la unidad de salud utilizada. 5. Delimitación cartográfica de las áreas de influencia administrativamente declaradas por las unidades de atención a la alud bajo estudio. 6. Identificación de los grupos de población que se atienden en servicios de salud diferentes a los asignados administrativamente. Resultados De acuerdo a los conceptos de cobertura manejados, los recursos de de salud disponlbles no se adecuaron ni a la demanda potencial ni a la demanda real.

En el primer caso analizado, el CSR-D de Santa Isabel Ixtapan, hay un médico pasante con un horario de 8 horas. La capacidad máxima de consulta calculada a partir del número de consultas de 15 minutos a ser otorgadas por cada recurso en 450 minutos de jornada laboral asciende a 30 onsultas diarias. 9 Con esta capacidad se atenderían en 300 días hábiles, un promedio de 4 500 personas 0 9 000 consultas, Esta última cifra, si se considera como número ideal dos consultas anuales por persona.

Dentro del área de cobertura de esta unidad viven 5 361 personas sin seguridad social, 10 que en los mismos términos generarían 10 722 consultas al año, por lo cual la capacidad de consulta queda por debajo de la demanda potencial (al 84%), con 861 personas 0 1722 consultas sin atender. En el segundo caso, como en el anterior, el CSR-D de Santa Catarina Ayotzingo cuenta también con un médica pasante y la misma capacidad de consulta. Sin embargo, la poblaclón no asegurada de la localidad es menor: 3 283 personas que generarían 6 564 consultas anuales.

Come se puede observar, la capacidad de consulta en este case está por encima (en un 37%) de la demanda potencial. Se podrían cubrir a 1 218 personas más 0 2 436 consultas. De lo anterior se puede concluir que aún teniendo la misma clasificación y la misma capacidad ideal de consulta, estas dos unidades de primer nivel cubren diferentes poblaciones a las alculadas normativamente. Tal diferencla, en términos de proporci poblaciones a las calculadas normativamente.

Tal diferencia, en términos de proporciones, ya representa desigualdad en el otorgamiento de servicios: a poblaciones con diferentes necesidades (medidas por tamaño de la población o por la demanda potencial de consultas) se les asigna igual número de recursos. Cuando se analizan los casos desde la perspectiva de la utilización el panorama empeora. Para el total de las tres localidades bajo estudio, el porcentaje de población no asegurada que utilizó el entro de salud asignado fue del 27. 9 por ciento.

Esto significa que menos de una tercera parte de la población blanco acudió a solicitar atención a las unidades del ISEM. Al controlar por disponibilidad dlsminuyó más aún la utllizacón. La presencia del centro en la localidad produjo que la demanda de este tipo de servicios fuera un poco mayor al 30 por ciento. En contraste, para el caso de la localidad que no tiene centro de salud, Nexquipayac, y cuya población tuvo que acudir a atenderse a Santa Isabel Ixtapan, el porcentaje de utilización de la unidad del ISEM fue de 6. 4 por ciento.

Sobre los patrones de utilización por localidad se puede señalar lo siguiente: en la localidad de Santa Isabel Ixtapan, sede de uno de los centros de salud bajo estudio, se atendieron el 71 por ciento de los usuarios sin seguridad social (figura 1). No obstante, sólo la mitad de ellos se atendieron en el centro de salud del ISEM (34%). La población restante acudió a otro tipo de servicios, principalmente a la medicina privada. En el caso de la población no asegurada que no se atendió en Santa Isabel Ixtapan, el 6 por ciento acudió al Distrito Federal a pe