Banquete – platón

Banquete – platón gy mariamariomz no•R6pR 16, 2011 7 pagos Trabajo de Metafísica: 1 . Aspectos relacionados entre el discurso de los comensales y los discursos de Diotima y Sócrates: Lo que he podido encontrar relacionado con los discursos precedentes al discurso de Sócrates (dentro de este discurso encontramos el discurso de Diotima) es lo siguiente: La belleza del amor parece estar en boca de todos los discursos; siendo Diotima la que se distancia de este punto de vista para decir que el amor (E-ros) no es bello, ni feo, ni bueno, sino que está entre todos esos conceptos.

El amor no es un dios; pues si lo uera, seria el dios más feliz de todos («Eros, si es lícito decirlo sin incurrir en castigos divinos, es el más feliz de ellos -de los dioses- por ser el más hermoso el me or colmado or todos los bienes del mundo» Discurso ora el bien» en contrapos ón comensales precede dici belleza, no búsqueda amor no es un dios, o desea la belleza y s ci o por los ellos que el amor es rso de Diotima, el bienhechor, encargado de Interpreta y comunica a los Dioses las cosas de los hombres y a los hombres las de los dioses, súplicas y sacrificios de los unos y de los otros órdenes y recompensas por los acrificios Así mismo, Eros fue concebido el mismo día que Afrodita Swipe to View nexr page Afrodita, y por eso está por naturaleza enamorado de lo bello. Según Dio tima, Eros fue concebido a partir del dios Recurso, hijo de la inteligencia y penia, diosa de la indigencia. De ahí que el amor sea siempre pobre. «No delicado ni bello, como se le imagina. El amor no tiene hogar, duerme en el suelo; sin embargo, el amor está lleno de valentía y ganas de vivir, le apasiona pensar, tiene mente de filósofo, es un mago o un sofista».

Agatón en su discurso trata sobre la sabidur[a de Eros, iciendo que «todo aquel que toque a Eros se convertirá en poeta» (como si todo aquel enamorado pudiera, por el simple hecho de estarlo, poseer las artes de la poes(a); mientras que en el discurso de Diotima podemos encontrar que sólo la fecundidad del alma puede dar a luz a la poesía, la filosoffa y la más bella virtud de todas, la justicia. Otra distinción que hace Diotima respecto de los otros comensales viene dada cuando sostiene que el amor todo lo puede tener y todo lo puede destruir en un mismo d[a; alejándose así de la figura de Eros como creador y añadiendo a destrucción de lo antes creado como parte de la vida de este demon. es por habilidad de Eros por la que nacen y crecen todos los seres» Agatón. También hay partes del discurso de Diotima que aparecen en los discursos de otros comensales; e partes del discurso de Diotima que aparecen en los discursos de otros comensales; es el ejemplo del mito que explica en su discurso Aristófanes, según el cual, la raza humana en tiempos antiguos, se encontraba dividida en tres géneros; a saber macho, hembra y andróginos (mitad hombre y mitad mujer). Estos últimos formaban un todo con el amor, lo que les confería n poder tan inmenso que acabaron por enfrentarse con los dioses. Zeus entonces se enfrentó a ellos y decidió dividirles en dos mitades.

Fue entonces cuando cada ser humano busca desesperadamente encontrar la mitad que le falta para poder unirse a ella. Este mito lo encontramos en ambos discurso (a saber, discurso de Diotima y discurso de Aristófanes). En el discurso de Diotima también podemos encontrar la Idea de la fecundidad de las almas (antes se había hablado de la fecundidad entre los seres, algo más bien de carácter «sensible»); así podemos observar que «todos los hombres desean ser ecundados tanto por su cuerpo como por su alma». Relacionado con el discurso de Pausánias y su tratamiento del amor; como co-existen dos clases de amor (y no sólo una como expuso Fedro): el amor carnal y el amor a la belleza celestial.

Según Diotima, el amor más puro (al aplicarle el término más establece una comparacón entre dos tipos de amor) es aquel que «busca no sólo la belleza de los cuerpos, sino la belleza de las almas». 2. Argumentar, a tu juicio, sólo la belleza de los cuerpos, sino la belleza de las almas». 2. Argumentar, a tu juicio, la verdadera naturaleza de la belleza del amor a partlr de las posiciones de los personajes del Banquete: para empezar, todos los presentes en el Banquete estaban de acuerdo en algo; en que la naturaleza del amor y de la belleza están íntimamente ligadas y son de carácter divino. Ahora bien, a mi juicio eso no tiene ningún valor.

Lo único que se hace poniendo a la divinidad como naturaleza del amor y de la belleza es darle un carácter de racional•dad que no tendr(a por qué ser dado. No creo que divinizar el amor sea la manera más adecuada de definir su naturaleza ( también es comprensible que en una ociedad como la de la Grecia Antigua tan llena de divinidades se le aplique un carácter divino a todo lo que no se puede comprender por medio de la razón). Puedo decir que bajo mi punto de vista, la naturaleza del amor y la belleza se encuentra en cada persona en particular, dependiente todo de los sentimientos, de la educación, de la sociedad en que vivamos, etc.

Argumentar la naturaleza del amor y la belleza desde el punto de vista teológlco no me parece lo más indicado; sin embargo es lo que se me pide, y teniendo en cuenta la dificultad que entraña, me extrañaría que supiera hacerlo bien Así pues, según los comensales del Banquete, la naturaleza del amor y de la belleza es de carácter divino (si bien a comensales del Banquete, la naturaleza del amor y de la belleza es de carácter divino (si bien algunos difieren en qué tipo de divinidad). Según esto, parece que la naturaleza del amor no es algo que esté ligado a la persona, sino que por necesldad debe ser una divinidad la que te favorezca y te dé el don de amar.

Algo con lo que no estoy muy de acuerdo es en la dicotomía que se establece entre los dos tipos de amor; pareciendo así que sólo entre alma y cuerpo pueda darse el carácter de amor o de elleza. A mi juicio, es complicado saber cuántas clases de amor hay o pueden llegar a darse (narcisismo, amor a la naturaleza, amor hacia la vida, etc. ). Pues bien, lo que opino sobre los discursos dados por todos los comensales es que son argumentos débiles, fácilmente criticables, que para nada tienen en cuenta los sentimientos ni la libertad de cada individuo, sino que cada uno en particular parece querer universalizar el amor y la belleza exponiendo su punto de vista en particular. Además, todos los comensales parecen obstinados en el amor que ellos mismos rechazan, el amor carnal.

Así podemos ver como muchos de los que en el Banquete se encontraban buscaban la compañía de Sócrates, el más bello (idea de belleza en platón) de los griegos. La búsqueda de un amor espiritual en ninguno de ellos es reconocida por sus actos, sólo es advertida por sus palabras (también se puede decir que el contexto en el que se enc actos, sólo es advertida por sus palabras (también se puede decir que el contexto en el que se encuentran los comensales no es el mejor para hablar de amor espiritual, con el vino gobernando el centro de la sala y los celos creados por Agatón en todos los omensales al ver que Sócrates le elige para sentarse a su lado).

Con esto no pretendo castigar ni moralizar el amor carnal, sólo que no entiendo como todos parecen estar de acuerdo en que el mejor amor es el que se puede dar cuando se funden las almas y mientras parece que nadie sigue esas doctrinas, sino que se dedican al placer carnal, que, bajo mi punto de vista, no merece la menor mención en ningún tipo de charla (otra cosa es lo que se dé en el mundo). Si bien es cierto que los mitos son preciosos y dlgnos de consideración (a saber el mito de Aristófanes, o el mito de cómo se concibió Eros). Para terminar, bien es cierto que Sócrates habla del amor hacia la sabiduría; así, el amor busca la sabiduría y le es muy grato el pensar. Esta concepción es usada por Sócrates, creo yo, para dar cuenta del amor que siente hacia la filosofía. 3. Relaciona la descripción de la belleza en sí del Banquete con el ser en Parménides: La concepción de la belleza en el banquete de Platón no difiere mucho de la concepción del «ser en Parménides.

Según Platón, el Eros es definido como un «deseo de posesión del bien» (teniendo en cuenta la concepción de Bien en la te es definido como un «deseo de posesión del bien» (teniendo en uenta la concepción de Bien en la teor(a platónica, idea esta que rige toda las demás en el mundo suprasensible; se habla pues de bien como lo adecuado, lo conveniente) Para Platón, la idea de bien rige la realidad de lo que está por encima de lo sensible, asi sabemos que estas ideas que se encuentran en otra realidad distinta de la realidad sensible, les son dados unos atributos que no difieren en gran medida del ser en Parménides; así pues, sabemos que el ser en Parménides «es en tanto que es, es ingénito e imperecedero, entero, homogéneo, imperturbable y sin fin» (fra. ; versos 2-4), mientras que las ideas» platónicas son «indestructibles, inmóviles, inmutables, permanentes, atemporales; y las llama modelos ejemplares, paradigmas, de las cuales cada cosa en el mundo sensible participa, sin llegar a ser nunca tan perfectas las cosas sensibles como las ideas. «La Belleza, por tanto, es una idea y, como tal, perfecta. Platón extiende el concepto a todas las cosas y lo relaciona con los atributos del ser de Parménides, logrando como resultado una solución para el problema metaf(sico: su teoría de las ideas. Por lo tanto, las ideas son las esencias que existen en el mundo inteligible, de cada cosa sensible. » que existe en el mundo