Ante las conductas inaceptables

Ante las conductas inaceptables gy clcnar123 1 ACk’a6pR 03, 2010 27 pagos “ANTE LAS CONDUCTAS INACEPTABLES… ” ¿QUÉ HACER CUANDO PIENSO QUE MI HIJO ME ESTÁ MANIPULANDO, IGNORANDO, FASTIDIANDO , AGREDIENDO, PORTÁNDOSE MAL O CUALQUIER OTRA CONDUCTA INACEPTABLE? “Cuanto menos parece que lo merecen, más amor necesitan” ACLARANDO IDEAS: • Los conflictos y desencuentros forman parte de la vida, es imposible la convivencia siempre feliz, estable y en armonía. ?? Lo importante es al máximo de acuerd hijos) con resentimie necesidades de nues or27 s ve scuslones, llegar ar a nuestros librio entre las • Ante algo que me disgusta en mi hijo, lo primero que me va a ayudar a resolverlo, es ver la parte que tengo yo en eso que ocurre. Ejemplos: – Sí veo que mi hijo se muestra indiferente ante mis órdenes… ¿no será que me paso de pesada?. – Sí mi hijo me da una mala contestación… ¿no será que a veces yo le hablo de la misma manera?. – Sí mi hija me manipula… ?no será que a menudo la quiero manipular yo a ella con premios, chantajes o castigos?. – Sí mi hija hace llamadas de atención… ¿no será que necesita de mi atención, que me pare en ella y tener encuentros ersonales conmigo?. – Sí mi hijo le dice a mi pareja “¿eres tonta? ‘… ¿no será que alguna vez le he dicho yo a él algo asp (afecto, atención, contacto, individualidad, dependencia, independencia, protección, no sobreprotección, muchas horas de juego al día, respeto, comprensión, etc).

Cuando a una planta le das agua, buena tierra y luz crece sana; si la vemos pocha nos replanteamos donde colocarla o le falta agua o le sobra. Cuando un niño se porta mal y hace que la convivencia sea difícil, hemos de cuestionarnos que podemos hacer nosotros, sin echarle las culpas a él, revisar cómo e tratamos. Incluso los niños de naturaleza más rebelde y de carácter más fuerte son agradable compañía; sí cuidamos nuestra educación, si les respetamos y les ayudamos a encaminar todas sus inquietudes. • Los niños aprenden con el ejemplo, no con nuestras lecciones y conseJos. ?? La mayoría de los problemas que tenemos los adultos (problemas en la comunicación, desencuentros personales, trabajos no satisfactorios, sentirnos no queridos, sentirnos incomprendidos, dificultad para elegir el camino adecuado, angustias… ) tienen su origen en la manera en que nuestros padres nos educaron. Nosotros aprendemos a ser padres siendo hijos. • Los castigos llenan la relación padre-hijo de hostilidad y está demostrado que el comportamiento a menudo no mejora. He trabajado con niños que se pasaban los días siendo castigados y no por ello su actitud cambiaba. ?? Los premios y recompensas alejan al niño de su automotivaclón, de sus intereses originales, de sus deseos de aprender. Es contraproducente usarlos en los primeros años de vida. Desde los dos años un niño puede refl 2 OF contraproducente usarlos en los primeros años de vida. Desde los dos años un niño puede reflexionar de forma creativa y positiva ara él sobre su propia conducta. • En el planteamiento autoritario los padres utilizan su poder para controlar a sus hijos. No reconocen las necesidades de éstos.

En el planteamiento permisivo son las necesidades de los padres las que quedan sin cubrir, el niño lleva el control. Ningún planteamiento es correcto. Es importante cuestionarse y darnos cuenta de ello. Los padres podemos hacer entender a un niño, a partir de los dos años, que vemos sus necesidades pero que tenemos las nuestras. Así aprende a respetar y a tener en cuenta a los demás, a la vez que aprende que lo que el neceslta s importante. Eso le da valor, fuerza y sensibilidad, entre otras cosas. – Ejemplo de modelo autoritario: Mi hijo de 2 años y medio se sube a la mesa del salón y juega con una lámpara de pie.

Le castigo inmediatamente y le hago bajar. Le prohíbo seguir. – Ejemplo de modelo permisivo: Mi hijo de 2 años y medio se sube a la mesa del salón y juega con una lámpara de pie. Pienso que pobrecillo, que neceslta explorar. Acaba rompiendo la lámpara. – Enfoque alternativo: Reconozco la necesidad de mi hijo de subirse a las alturas y de jugar con un palo (La lámpara de pie). Reconozco mi necesidad de que esa lámpara no se rompa ni la mesa se ralle. Le saco una escalerita del garaje y le doy el palo de una fregona.

Nuestra labor como padres debería ser la de enseñar a nuestros hijos la forma de no ser manpulados por hijos la forma de no ser manipulados por nada ni por nadie, incluyendo la publicidad, las drogas, los compañeros, la autoridad o nosotros mismos. Nuestra tarea es ayudar a los niños a desarrollar la capacidad de decidir por ellos mismos cual es la mejor forma de actuar y que sean capaces de reflexionar cuando los demás intentan manipularlos. Dra. Aletha Solter PUNTOS A REVISAR: 1 . -¿Paso cada día un rato de atención individual con mi hijo? ,¿me paro a verle de verdad, a ver en qué está, a ver lo que le pasa?. ?Tengo “encuentros personales” (apuntes de enero)con él, sin juzgarle, sin dirigir y sin opinar?. 2. – ¿Apoyo a mi hijo a nivel emocional? , ¿respeto lo que siente? , ¿le acompaño en sus travesías internas? ,¿le permito desahogarse con el llanto y las rabietas?. 3. – ¿Tiene mi hijo un ambiente preparado para satisfacer sus necesidades?. Pararme detenidamente en averiguar sobre las necesidades de mi hijo,conocerlas según su etapa de desarrollo y egún su carácter. (Comentar en Escuela de Padres). En momento de conflicto, en vez de pensar negativamente de mi hijo, detenerme y hacerme la pregunta “¿qué está necesitando mi hijo? Muchos niños dejan de ser considerados malos si se les ofrece material y juegos variados para estar entretenidos y cubrir su curiosidad y ganas de exploración 4. – ¿Ofrezco alternativas?. Muy a menudo, los conflictos se evitan, o por lo menos se suavizan, ofreciendo alternativas, dando a elegir. Tengo que ser flexible, ceder y ofrecer alternativas. alternativas, dando a elegir. Tengo que ser flexible, ceder y frecer alternativas. En cuanto me acostumbro a proceder de esta manera unas semanas, luego es algo que sale automático. 5. ¿Pasa mi hijo tiempo de juego libre y a su aire cada día?. Ya hemos comentado en otros apuntes que el juego libre centra y permite a los niños solucionar las pequeñas crisis que haya tenido durante el día. 6. – ¿Soy honesto con mi hijo? , ¿le hablo claro y sin chantajes? , ¿le hablo de lo que yo siento y a mi me pasa? ,¿le intento manipular, controlar y dirigir?. Ejemplo: Discutí con mi padre y no me apetec(a estar con él. Estábamos en el jardin de su casa y ml hijo ijo “a verle, a verle”. Yo podría haberle dicho que teníamos prisa o entretenerle con algo para irnos.

El seguro que iba a sentir mis emociones y hubiese sentido mi no transparencia, a la vez que hubiese sido manipulación sutil por mi parte. En cambio, le dije ” a mi no me apetece ir a verle, ve tu si quieres”, con aceptación de lo que él quisiera. 7. – ¿Pongo los límites con firmeza, serenidad y respeto?. (Repasar apuntes sobre los l(mltes). sí REPASAMOS CON HUMILDAD ESTOS PUNTOS, REFLEXIONAMOS SOBRE NUESTRA ACTITUD E INTRODUCIMOS LOS CAMBIOS NECESARIOS, EL “MAL COMPORTAMIENTO” DE MI HIJO VA A DESAPARECER. A LA VEZ LA RELACION PADRE/HIJO SE FORTALECE Y SE HUMANIZA. EDUCACIÓN EMOCIONAL. SESIÓN NO 4: PAUTAS EN SITUACIONES CONCRETAS.

MENSAJE BÁSICO A NUESTRO HIJO: “LO QUE TU SIENTES ESTÁ BIEN Y YO NO QUIERO CAMBIARLO” s OF RECORDANDO: QUIERO CAMBIARLO” 1 RECORDANDO: – Sí quiero cambiar lo que mi hijo siente, o sí pienso o siento que lo que le pasa en su mundo emocional e un momento concreto, no es lo correcto, no le estoy apoyando emocionalmente. – Para un desarrollo integral, obligación de los padres hacia sus hijos, es tan importante cuidar de su salud emocional como de su salud ffsica. SÍ cuido el vestir y la comida de mi hijo a diario, he de hacer lo mismo con sus sentimientos. Sí mi hijo siente algo, es tan real como sí me dice que tiene sueño. Sí no apoyo a mi hijo emocionalmente, le estoy transmitiendo el mensaje de que él no vale, lo que repercute en su autoestima y en su capacidad para ser feliz. – No tengo por qué estar de acuerdo con lo que mi hijo siente, pero si aceptarlo sin juzgarlo. Por ejemplo, mi hijo mayor odia al bebé recién nacido. es evidente que yo no siento lo mismo, pero permito que exprese lo que le pasa, con aceptación y sin pretender cambiarlo. No censurar la expresión de sentimientos de rabia o tristeza. Aunque el niño se sienta muy furioso, buscar una expresión creativa. Puede ser expresándolo verbalmente o golpeando un muñeco o almohadas.

En la tristeza, permitir llorar sin querer rescatar ni consolar, solo acompañar y apoyar. – Cuestionarme la manera en que educo a mi hijo es un acto de amor y uno de los mayores regalos que le puedo llegar a hacer en su vida. He de ser comprensivo y amable conmigo mismo en este proceso. Mirar como trato mis propias emociones y necesidades. Tener paciencia y no exigir ucha aten 6 OF omo trato mis propias emociones y necesidades. Tener paciencia y no exigirme. Poner mucha atención e intención. 2. – RESUMIENDO, pautas concretas de educación emocional: • Reflejar verbalmente el sentimiento que vemos o intuimos.

Ej: ‘Te veo enfadadísimo”, “eso te habrá dolido mucho”, “has debido sentir mucho miedo” • Olvidarnos de lo que creemos que tiene que ser o de nuestro juicio personal. Darme cuenta de que lo quiero controlar. Vigilar las frases tipo: “anda que no pasa nada”, “no es para tanto”, “llorona”, que tienes que hacer “deberías… ” • Utilizar expresiones cortas y de apoyo. Ej: “claro”, “ah”, “ya me puedo imaginar”, ‘Vaya” • No dar consejos, ni charlitas. • Permitir y aceptar el sentimiento sea cual sea. • No distraer. • No burlar. • No bromear. • No criticar. • No ignorar. • No abandonar. ?? No juzgar. • No comparar. breve, sin dramas, sin cargarles a ellos. El hacerlo es porque ellos se dan cuenta igualmente de lo que pasa, al ponerlo nosotros palabras les aligeramos el peso, lo aireamos. EJ:”Estoy cansada”, “me encuentro un poco mal”, “me he enfadado con tu padre, pero no pasa nada”, “estoy un poco triste”. • Llevar las emociones al ritmo que los niños. Nada de viejos rencores, ni de seguir enfadada por lo de ayer… si puedo. • Dejar que usen su fantasía para explorar el mundo emocional. Juegos, historias, canciones y dibujos, los utilizan para equilibrarse y sanarse mediante ellos.

Podemos intervenir con actitud de curiosidad, no de dirigir, n’ controlar. MIEDOS INFANTILES – El miedo es una emoción normal en los niños. Todos los niños tienen miedos. Hay momentos en que aparecen determinados terrores y coinciden con etapas de desarrollo. Éstos podemos considerarlos saludables y adaptativos, cumplen una función en el desarrollo del niño. Los miedos pueden ser reales o simbólicos. a) Miedos reales. Ej: Miedo de los bebés a los extraños, miedos a los ruidos fuertes, miedo a montar en barco, miedo a un ladrón, miedo a la oscuridad, miedo a las drogas, fobias, etc. b) Miedos simbólicos.

Aparentemente no responden a una realidad concreta. A menudo los padres infravaloran los miedos simbólicos por parecerles tontos e irreales. Esto es un error, pues aparecen cuando el niño tiene un miedo que no puede procesar, comprender o expresar y lo desvía hacia un objeto o situación simbólica. Monstruos, bujas o cualquier otra cosa de la fa esvía hacia un objeto o situación simbólica. Monstruos, bujas o cualquier otra cosa de la fantas(a del niño. Ejemplo: Mi hijo de 2 años tiene miedo a un gallo que le puede picar, de vez en cuando dice “el gallo, el gallo”, como sí le hubiese visto o si temiese su aparición.

No hay antecedentes para que esto pueda ser una fobia a los gallos, no puede ser un miedo real. Probablemente dentro de su cabecita él desplace hacia la figura de un gallo, el miedo a ser empujado en el cole, miedo a que le griten, miedo a que le muerdan, incluso miedo a mostrar su propia rabia o enfado. No es tan importante llegar a un análisis e interpretación del miedo simbólico sino como permitir al ruño hablar de ello, en su mundo de fantasía, y, sí es posible, establecer un puente entre la imaginación y lo real.

Nuestra responsabilidad como padres es escuchar estos miedos, permitirlos y ponernos en el lugar del niño, entrar en su mundo, acompañarle en esa travesía. – Los miedos no responden a la lógica y a la razón. No debemos empeñarnos con sermones ni consejos en que cambien de sentir. Mucho menos ignorarlos o burlarnos. – Los padres muy preocupados del bienestar de sus hijos a veces es quieren proteger de más y evitan la situación temida. Por ejemplo, un niño que tiene miedo en la playa. El padre burro y autoritario, le meter[a obligado para “que se le pase el susto”.

El padre especialmente confluyente con la necesidad de su hijo se irra de la playa para evitar el malestar. SÍ nos vamos de la playa (donde vemos que no hay peligro real y todo está tranquil evitar el malestar. Sí nos vamos de la playa (donde vemos que no hay peligro real y todo está tranquilo), le estaremos enviando a nuestro hijo el mensaje de que es real lo que el teme, pensará que es un sit10 peligroso de verdad. Se trata de respetar el miedo del niño, permitirle expresarlo, reconocerlo, interesarnos, y a la vez, devolverle la realidad que vemos. Cuando un padre niega un miedo de un niño, éste se queda con la sensación de angustia, de soledad interna y cree que no va a superarlo. – Para ayudarle a superarlo: a) Permitirle su expresión, hablar de ello. Así se queda liberado y descargado. b) Utilizar el juego como canal de expresión. c) Permitir llorar, en compañía, si el niño lo necesita. d) Acercar al niño al objeto temido poco a poco. e) Ofrecer información concreta. f) Introducir la risa, sin que ello sea anular o distraer. Mediante la risa se descarga la tension.

LLANTOS Y RABIETAS – Suprema básica: Los problemas emocionales, problemas de conducta y las enfermedades psicosomátcas no están causadas por el estrés mismo sino por la supresión de los mecanismos naturales de curación como lo son el llanto y la rabieta que sirven para restaurar el equilibrio fisiológico del cuerpo una vez que se ha roto. – No ignorar a un niño que llora o patalea. Siempre han de encontrar una respuesta cariñosa. Sin embargo no todos los llantos son indicativos de una necesidad o deseo inmediatos. Es posible que no haya que