Ambiente

Ambiente gy juanclioop AQKa5pR 03, 2010 77 pagcs Autores Luis de Sebastián. 1999. El rey desnudo. Cuatro verdades sobre el mercado. Editorial Trotta. Madrid Luis de Sebastián (2002) Un mundo por hacer. Claves para entender la globalización. Madrid. Editorial Trotta Consecuencias Ambientales de la Globalización Las explotaciones que se llevan a cabo por efectos de las empresas, traen consigo grandes «desastres ecológicos, tanto en el clima como en el agotamiento de recursos naturales» <! –[if ! supportFootnotes]– Actualmente en el m de hectáreas de bos 5 mil millones de ton ue para degradarlos -Ult•! – endi –& PACE 1 orn d Sv. ipe to next*ge 10 y 20 millones umanos inhalamos bono por año y ue del tamaño de Australia; el complejo industrial de Hong Kong produce diariamente mil toneladas de residuos plásticos que se arrojan al mar, sin un tratamiento previo. El factor ambiente tiene otras formas de expresion en el marco de la globalización, las cuales también representan serios problemas para el mundo. Entre estas expresiones encontramos: Zonas muertas: Hay cerca de 150 regiones en mares y océanos en el mundo carentes de oxígeno, que son llamadas «zonas uertas».

Estas zonas se producen entre otros motivos por un exceso de nitrógeno en el agua, proveniente de los fertilizantes agrícolas, emisiones de gases de vehículos y desperdicios de fábricas. barrera de hielo más grande del ártico se había quebrado. La ola de calor que afectó varias partes del mundo, fue uno de los aspectos más destacados de 2003. En agosto, los termómetros del Reino Unido marcaban 38. 10 C, Francia registraba el verano más caliente provocando la muerte de miles de personas, en la India el extremo calor duró 20 dias registrándose temperaturas ntre 45 y 500 C, provocando allí también miles de muertos.

En otras regiones del mundo los desastres fueron causados, por las exceso de lluvias. En China las lluvias dejaron a cuatro millones de personas nómadas en las provincias del este. Transgénicos:l_os Organismos Genéticamente Modificados estuvieron en el centro de la discusión en 2003. En setiembre entró en vigencia el Protocolo de Bioseguridad y los debates vinculados al comercio internacional de estos productos se intensificaron. Mientras tanto informes científicos determinaron que la contaminación genética en algunos cultivos es mayor que a esperada asf como impactos ecológicos derivados.

Biodiversidad: Las pérdidas de biodiversidad, deforestación y degradación de ecosistemas continúan avanzando. Si bien actualmente existen más de 100. 000 áreas protegidas declaradas en el mundo, (12% de la superficie) en muchos casos su gestión en la realidad es pobre y se reconoce además que los ecosistemas marinos están desprotegidos; frente a ello se propone que por lo menos el 20 0 30% de las áreas marinas del planeta se protejan antes de 2012. Agua: El tema del agua es uno de los más candentes en la agenda de debates internacionales.

La agricultura da cuenta del 70% del agua utilizada en el mundo, los usos industriales representan el 20% y el consumo humano solo el 2 OF n utilizada en el mundo, los usos industriales representan el 20% y el consumo humano solo el 10%. El informe reconoce que sin la acción concertada de políticas, una tercera parte de la población mundial es probable que sufra de escasez crónica de agua dentro de algunas décadas. Acumulación de nitrógeno: El ciclo del nitrógeno está afectado por las actividades humanas.

Se acumula nitrógeno reactivo lo que influye en el calentamiento global y la depleción de la capa de zono. Pesquerías: Otro de los grandes desafíos resultantes de las investlgaciones está vinculado a los recursos pesqueros, en 2002 el 72% de los recursos oceánicos se estima que estuvieron sometidos a sobre-pesca, con extracciones superiores a la tasa reproductiva de los recursos. Todos estos datos han sido entregados por el informe global sobre el ambiente GEO 2003, del programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente.

Dada la importancia de la protección del entorno natural, en los últimos tiempos se ha creado una importante legislación ambiental, la cual se orienta básicamente hacia los estándares e calidad que deben tener las empresas y sus productos para producir el menor impacto ambiental. Muchos gobiernos parten de esa normativa para evaluar los productos y las empresas con posibilidades de ingresar en el mercado interno de su país, es decir, aquellos productos contaminantes (según sus criterios) y aquellas empresas de alto impacto ambiental no pueden entrar ni funcionar en su territorio.

Ese es el caso de muchos productos y empresas de América Latina. Para nadie es un secreto que los estándares de protección ambiental exigidos a las empresas y productos sólo pueden ser cumplidos si se trabaja con te ambiental exigidos a las empresas y productos sólo pueden ser cumplidos si se trabaja con tecnología de punta, recurso escaso en Latinoamérica.

Por lo tanto, esta normativa ha servido para la consolidaclón de los grandes monopolios industriales de los países industrializados, en la medida en que excluyen de la posibilidad de competir a las empresas Latinoamericanas. stas son algunas de las consecuencias ambientales que trae consigo la globalización, las cuales han estado subsumiendo los componentes del ecosistema PROBLEMAS AMBIENTALES, AGRICULTURA Y GLOBALIZACION EN AMÉRICA LATINA

José Antonio Segrelles Departamento de Geografía Humana Universidad de Alicante (España) Problemas ambientales, agricultura y globalización en América Latina (Resumen) La globalización y la progresiva liberalización de los mercados agropecuarios mundiales representarán un importante estímulo para que los países latinoamericanos intenten aumentar la productividad y la competitividad internacional de sus producciones agrícolas y ganaderas, en consonancia con un modelo de crecimiento económico basado en la búsqueda de beneficios a corto plazo.

Esto conducirá sin duda alguna a la rofundización de los clásicos antagonismos entre la agricultura comercial y capitalista, ejercida por los complejos agroindustriales controlados por las empresas transnacionales y los grandes agricultores locales, y la agricultura campesina, condenada a la precariedad.

Tanto la creciente pobreza rural, por un lado, como la intensificación productiva, por otro, llevan consigo la degradación de los ecosistemas y graves desequilibrios ecológicos que acentúan los agudos problemas ambientales heredados de la revolución verde y d ecológicos que acentúan los agudos problemas ambientales eredados de la revolución verde y del papel dependiente y periférico de América latina dentro del capitalismo mundial.

Aunque cada vez existe mayor concienciación ecológica en la población latinoamericana, no tiene ningún sentido reclamar el respeto ambiental y la necesaria conservacion de los recursos sin criticar la lógica del modelo liberal, pues existe una incompatibilidad manifiesta entre el desarrollo sostenible y el modo de producción capitalista (1). Palabras clave: Problemas ambientales, agricultura, globalización, América Latina Environmental problems, farming and globalizatlon in Latin

America (Abstract) The globalization and the progressive liberalisation of farming markets world Wide be an important push for the increase of productivity in Latin American countries. It Will also bring about a greater international competitiveness of Latin America farming products, in consonance with a model of economic growth based on short-term profits.

This tendency wil undoubtedly deepen the tense opposition between industrial farming, carried out by great local land owners as well as farms controlled by multinationals, and small farming, condemned to scarcity. The ever-increasing rural poverty, on the one hand, and the xploitation of land for the sake of productivity, on the Other, cause degradation in the ecosystem and a serious ecological lack of balance, both of which worsen the critical problems inherited from the green revolution and from the subordinate role of Latin America in present-day capitalism.

Although environmental awareness is growing among Latin America peasants, it makes no sense to defend envlronmental r s OF n awareness is growing among Latin America peasants, it makes no sense to defend environmental respect and the preservation of natural resources without simultaneously denouncing the ogic of the liberal model, as there is an evident incompatibillty between sustainable development and the capitalism mode of production.

Key words: environmental problems, farming, globalization, Latin America A simple vista puede parecer una broma de mal gusto hablar a los agricultores latinoamericanos, en particular, y a los ciudadanos de estos países, en general, de desarrollo sostenible, de respeto y conservacón ambiental o de simple ecología cuando se estudian sus aprovechamientos agropecuarios y el auge que éstos pueden experimentar, y que de hecho ya estén experimentando, al ocaire de la globalización, el crecimiento de la liberalización mercantil a escala planetaria y la progresiva integración de muchos parses en bloques comerciales regionales, pues de forma legítima los países latinoamericanos esperan que el crecimiento de las exportaciones de materias primas agroalimentarias represente la base sobre la que se apoye su estabilización y posterior desarrollo económico.

Constituye un lugar común afirmar que por motivos histórico- culturales, económicos y políticos de diversa Índole las cuestiones ambientales no han preocupado demasiado en América Latina de manera tradicional. Ahí está la dura realidad para corroborar dicho aserto, sobre todo por lo que respecta a la escasa eficacia de la legislación disuasoria para la sobreexplotación del medio o de la que regula el aprovechamiento de los recursos naturales de estos países. Y eso sin hablar de la escasa concienciación popular o de la contaminación «im 6 OF n de estos países. Y eso sin hablar de la escasa concienciación popular o de la contaminación «importada» desde los países centrales, fruto de la secular posición adjudicada a Latinoamérica en el sistema capitalista mundial.

Además, siempre se dijo, no in cierta razón, que las legiones de desposeídos han estado durante siglos demasiado ocupadas en sobrevivir, mientras que las oligarquías locales, en clara connivencia con los centros de poder internacionales, no han tenido jamás otro norte que la acumulación capitalista y su perpetuación como clase. Sin embargo, sostener estos planteamientos de forma estricta hoy en día sería un grave error, ya que en los pa(ses latinoamericanos sí existe legislación ambiental (Real, 2000), aunque se trate de disposiciones sectoriales que no consideran a la naturaleza como un todo integral, no tienen en cuenta la ecesaria interdependencia de la totalidad de los ecosistemas existentes en el área o ignoran la interacción dinámica de los diversos componentes que conforman los sistemas ecológicos (Gallopín, 1985).

Por otro lado, en los tiempos más recientes han surgido diversos movimientos populares que han tomado plena conciencia de la insostenible progresión en la destrucción de su medio, demostrando así que las preocupaciones ambientales no sólo son un privilegio que pueden concederse los países opulentos. Por supuesto, no se trata de un ecologismo al estilo publicista de Greenpeace o al de cualquier Organización No Gubernamental (ONG) de las áreas ricas del planeta que defiende la flora o la fauna de un lugar determinado, sino de personas y comunidades autóctonas que se movilizan contra la degradación progresiva de su medio más próximo y contra la destrucción d que se movilizan contra la degradación progresiva de su medio más próximo y contra la destrucción del modus vivendi de amplios grupos humanos, es decir, luchan por su supervivencia. Es, en definitiva, lo que]. Martínez Aljer (1995) denomina la ecología de los pobres. or eso, lejos de haber concluido la Historia (Fukuyama, 1992) on la caída del muro de Berlín (1989) y la posterior desaparición de la Unión Soviética (1991 a los seculares antagonismos socio- económicos y al intercambio desigual entre el centro y la periferia se ha sumado, o superpuesto, lo que podríamos denominar un claro antagonismo ambiental donde pugnan grupos con intereses y comportamientos distintos: por un lado, los Estados y las elites económcas, soclales y financieras, cuyo objetivo primordial es un desarrollismo esquilmante que ante todo busca el beneficio inmediato, y por otro, la mayor parte de la población, que aun o oponiéndose a la calidad de vida que propicia el progreso tecnológico, contempla cada vez con mayor preocupación la destrucción de su entorno natural y social, al mismo tiempo que aboga por un desarrollo sustentable. Dicho con otras palabras, parece que surgen contradicciones insalvables entre crecimiento económico y protección del ambiente (Oliver, 1986).

La hipótesis de este trabajo estriba en que el acicate mercantil derivado de la globalización y de la liberalización comercial en el mundo supondrá sin duda un mayor deterioro del medio en América Latina que se unirá a los tradicionales problemas mbientales heredados de la colonización y de la denominada revolución verde, ya que las necesidades del comercio exterior y la búsqueda de beneficios tangibles a toda costa están desembocando en una comercio exterior y la búsqueda de beneficios tangibles a toda costa están desembocando en una ampliación, quizás incontrolable, de las áreas agropecuarias y a una intensificación de los sistemas productivos.

Aunque la industria y la minería constituyen dos fuentes contaminantes y de degradación ambiental de primer orden en Latinoamérica, el análisis se centra en el sector agropecuario orque estos países siguen siendo exportadores netos de alimentos y materias primas agroalimentarias baratas, básicas e indiferenciadas (commodities), es decir, cumplen el papel dependiente que siempre se les ha asignado en la división internacional del trabajo. Dicha especialización comercial, cada vez más acusada, se encuentra en consonancia con una estructura económica en la que la participación de la agricultura y la ganadería en el Producto Interno Bruto (PIB) es muy elevada para las cifras que imperan en el mundo desarrollado.

En este sentido, los más interesados en América Latina por rofundizar el actual proceso de liberalización comercial son los grandes terratenientes y los operadores comerciales, casi siempre dependientes, o simplemente mimetizados con las más potentes compañías transnacionales, mientras que la agricultura campesina sucumbe sin remisión ante la expansión de los criterios mercantilistas, al mismo tiempo que el medio se degrada a causa de los imperativos de la ley del intercambio desigual, que sigue funcionando con todo ímpetu, y de la penetración y consolidación del capitalismo en las áreas rurales a través de la agroindustria. No olvidemos que es precisamente mediante l complejo agroindustrial como el capital se apodera de la agricultura y la ganadería, tal como recordaba A. P. G agroindustrial como el capital se apodera de la agricultura y la ganader(a, tal como recordaba A. P. Guimarães (1979).

Para comprender mejor el alcance de este fenómeno es necesario exponer a modo de preámbulo algunas notas sobre la globalización, así como las consecuencias más relevantes que sobre el medio latinoamericano ha tenido la llamada revolución verde. Después se analizarán las repercusiones agrarias, socio- económicas y ambientales que pueden tener el aumento de as exportaciones agropecuarias y la sacralización del mercado, concluyendo con la exposición de ciertos factores de negativa influencia ambiental como la proliferación de los cultivos transgénicos y la construcción de infraestructuras diseñadas para facllitar el comercio exterior de los pa(ses latinoamericanos.

Algunas notas previas: la globalización El fin de la guerra fría no sólo no ha suavizado los clásicos desequilibrios consustanciales al capitalismo histórico, sino que además ha supuesto un decisivo impulso para la progresiva liberalización del comercio mundial y para una globalización conomica que ya venía gestándose desde varios decenios atrás. La ausencia del contrapeso soviético y la desaparición de la politica de bloques provoca que el captalismo pueda conceder rienda suelta a su lógica inmanente porque ya no tiene que demostrar a nadie una falsa voluntad de reparto, ni superioridad frente a los sistemas socialistas, y se permite así, sin peligro, abandonar su cara amable: la socialdemocracia y el Estado del Bienestar. Buena prueba de la creciente polarización de la sociedad es que el 20 por ciento de los habitantes pobres del mundo concentraban en 1960 el 2’3 por ciento de los ingresos totales, mie